Octavio Escobar Giraldo

Hasta hace algunas décadas, los libros de cuento eran el final de un proceso acumulativo. Un cuento producto de las impresiones de un viaje se sumaba a otro que solicitaba la redacción de un periódico y a dos más aparecidos en la revista independiente de unos amigos.

No hubo cielo comienza de manera dramática: Son las diez de la noche de mi último viernes. ¿Hasta cuándo se tiene conciencia de la vida que se deja? Sentada en el borde inferior de la cama, me inclino sobre la pared para sostener el cuerpo; la escopeta sale de mis rodillas, la boca del arma está en mi cabeza; la culata, cuñada entre mis pies, descansa en el piso. Las manos sin vida tocan el arma. [pág. 13]

Poeta de mutaciones y contrastes, Antonio María Flórez Rodríguez (Don Benito [España], 1959), publica ahora un breve poemario que hace posible un diálogo entre la desolación y la esperanza.Hijo de padre colombiano y madre extremeña, generoso y vehemente, incansable en la defensa de los procesos regionales y uno de los principales difusores de los escritores colombianos en España (en 2009 compiló Transmutaciones.

Suscribirse a RSS - Octavio Escobar Giraldo