Una invitación a la ciencia ficción

Tipo: 

Tema: 

Autor: 

Libro reseñado: 

Cronistas del futuro. Ensayos sobre escritores de ciencia ficción.

Datos libro: 

Orlando Mejía Rivera; Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 2012, 125 págs.

Hay géneros que viven una vida en lo que podríamos llamar “los suburbios de la literatura”. Tal han sido, por ejemplo, los casos de los géneros policiaco y de terror que tienen una vida independiente y aparte de la literatura en general, que normalmente no aparecen –o aparecen marginalmente– en los estudios universitarios de literatura y que tienden a crear comunidades de lectores que muchas veces tienden a parecerse a grupos de iniciados. A ese tipo de literatura, y en una dimensión tal vez más extrema, pertenece sin duda la ciencia ficción, que es el tema del libro reciente de Orlando Mejía Rivera –Cronistas del futuro– en el que se reúnen ensayos sobre cuatro autores representativos del género –H. G. Wells, Stanislaw Lem, Thomas Disch y Ursula K. Le Guin– y se agrega otro en el que se intenta dar un panorama de la ciencia ficción en Latinoamérica. Detrás de la consideración puntual de cada uno de los autores tratados, se adivina la intención de una reivindicación de la ciencia ficción y del derecho de sus mejores autores de ser considerados como parte del canon de la literatura universal. En el caso de Wells, Mejía Rivera lamenta directamente que, aunque T. S. Eliot haya reconocido que algunos pasajes de sus primeras obras hacen merecedor a Wells de un puesto en la historia de la poesía inglesa, Harold Bloom ni siquiera lo mencione en el “canon occidental”. Borges, en cambio, sí asume a Wells en la lista de los clásicos –no de la ciencia ficción sino de la literatura en general– y dice, en el pasaje de un ensayo citado por Mejía Rivera que algunos de sus libros, como La máquina del tiempo, La isla del Dr. Moreau o Los primeros hombres en la luna– “habrán de incorporarse, como la fórmula de Teseo o la ENSAYO de Ahasverus, a la memoria general de la especie” [pág. 2]. II La cita de Borges como testigo de cargo para reivindicar a uno de los precursores del género es significativa. Por un lado, Borges representa, en el mundo de lengua española, el canon occidental. Los que no lo han leído, y los que desprecian el canon, suelen quedarse en esa apreciación que normalmente utilizan como justificación teórica de su erudita ignorancia. La otra cara de Borges, la que ignoran sus detractores, es la del crítico irreverente que vive permanentemente dándole entrada al canon a géneros y autores que normalmente viven fuera de él. Es bien conocida la vindicación que hace Borges del género policiaco, a la que en alguna parte llama provocadoramente la “épica de nuestro tiempo” y en la que ve además, un esfuerzo por mantener el orden narrativo. En todo caso, la idea de Mejía Rivera de recurrir a Borges como argumento de autoridad para defender la ciencia ficción me llevó a examinar el ensayo de Borges sobre Wells, ejercicio que me acercó a la pregunta sobre si se trata de una defensa del género o, ante todo, de uno de sus representantes y precursores. Creo, anticipo esa conclusión, que a Borges le interesaba más Wells que el género que este representaba, que le parecía algo accidental.

Leer texto completo