Yo finjo, tú finges, nosotros fingimos

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Libro reseñado: 

Discurso y representaciones sociales de las identidades culturales en el Manual de urbanidad y buenas maneras de Manuel Antonio Carreño

Datos libro: 

Carlos Yáñez Canal; Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Administración, Departamento de Ciencias Sociales, Manizales, 2010, 111 págs.

La primera parte del Manual de urbanidad y buenas maneras, escrito por el venezolano Manuel Carreño, se dedica a recalcar los deberes con Dios, para así dejar en claro que lo que se va a decir más adelante o es gracia o es pecado, porque la urbanidad también es un asunto divino. Luego continúa con la escalera descendente y siguen los padres, la patria, nuestros semejantes y, claro, nosotros mismos cargando con los más íntimos miedos, deberes y culpas. Sabiendo ya qué le debemos a cada quien, se llega al cuerpo enfatizando en su limpieza y castidad, porque detrás de cualquier irregularidad se agazapa el demonio. Asimismo, el cuerpo limpio nunca puede estar desnudo y libre de mostrarse sin tapujos porque se debe comportar como si alguien lo estuviera vigilando, juzgando, sancionando. Sentarse siempre con las piernas cerradas, dormir sin arrugar la sábana, “no permitir que ninguna persona toque ni siquiera con sus manos lo que de alguna manera se haya impregnado de la humedad de nuestra boca” y, sobre todo, no perder la compostura, ya que las personas cultas y bien educadas no se entregan jamás con exceso a ninguno de los afectos del ánimo […]. Los gritos desacompasados de dolor, de la sorpresa o del miedo, los saltos y demostraciones de alegría, los arranques de ira, son característicos de las personas vulgares. En la noche cansados de fingir, de controlar aquella bestia que llevamos dentro, tampoco podemos estar tranquilos porque Al despojarnos de nuestros vestidos del día para entrar en la cama, hagámoslo con honesto recato y de manera que en ningún momento aparezcamos descubiertos, ni ante los demás ni ante nuestra propia vista. La moral, la decencia y la salud misma nos proscriben dormir con algún vestido. Horrible es el espectáculo que presenta una persona que, por haber perdido en algún movimiento su cobertor, o por cualquier otro accidente ocurrido en medio de la noche, aparece enteramente descubierta. Si no fuese todo tan serio podía ser muy gracioso. Como una comedia interpretada por actores muy prosopopéyicos. El profesor de la Universidad Nacional, sede Manizales, Carlos Yáñez Canal, vestido de paciencia y buenas maneras, se dedica a navegar por entre los vericuetos de la etiqueta y la simulación: a través del análisis crítico del discurso y algunos de sus procedimientos operacionales, brindo una descripción detallada de las concepciones normativas de los comportamientos femeninos y masculinos adecuados, de la apariencia y conducta del cuerpo, de la estética y moral familiar, del orden y la normatividad estatal que impregna el Manual de urbanidad y buenas maneras de Manuel Antonio Carreño. [pág. 14]

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