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Libro reseñado: 

La orfandad de Telémaco.

Datos libro: 

Elkin Restrepo; Sílaba Editores, Alcaldía de Medellín, Secretaría de Cultura Ciudadana, colección Letras Vivas de Medellín, 2011, 207 págs.

Con prólogo de Juan Gustavo Cobo Borda, que en sí mismo constituye una reseña literaria, aparece como se indica una selección de relatos de Elkin Restrepo, a la cual se refiere esta nota. Diseño de Tragaluz Editores, edición de la Secretaría de Cultura Ciudadana de la Alcaldía de Medellín, e impresión de Todográficas para Sílaba Editores. Enredada la cosa. ¿A quién reclamarle por el lomo pegado, no cosido en cuadernillos, como deben ser los libros? El volumen pegado no abre, o termina deshojándose y si se fuerza se rompe. Necesario repetirlo una y otra vez. ¿Bien encuadernado cuesta más? Se trata de libros para biblioteca, no cualquier folleto de propaganda. Lo hacen así para cumplir con normas absurdas. Es una miseria. Aunque todos los relatos disfruten de la consagrada maestría del autor, en razón de su número los resúmenes deben ser mínimos. 1. “Un viajero constante” (siete páginas). Una carta llega por azar o por error a un destinatario equivocado. Como el remitente solicita su devolución, la abre y encuentra información del pintor Laval, que estima valiosa, sobre Paul Gauguin. La vende a un coleccionista extranjero y devuelve el paquete. Sin la carta. 2. “Una pareja del campo” (ocho páginas). Una pareja de excéntricos se ha ido a vivir al campo. Invitan a una joven con el pretexto de que el campo es el mejor lugar para leer tranquilamente a los clásicos. Araceli cae en la trampa y resulta involucrada en una pareja de tres. Al cabo de cierto tiempo, huye. El autor decide aplazar el final del cuento para otra oportunidad. 3. “El falso judío” (siete páginas). La primera carta, con la noticia de su fallecimiento, la arrojó el muerto bajo la puerta de su vieja casa un martes al medio día. Ocho días más tarde, el muerto dejó una segunda carta. Contaba que había sido enterrado en el rincón del cementerio destinado a los suicidas. Y le anotaba el número de la cuenta abierta a su nombre, con una suma equivalente a la tercera parte de lo prometido. Averiguó ella en el banco, y allí se lo confirmaron. Por primera vez tuvo un pensamiento noble para con su marido. Más tarde, otro día, de nuevo aventada bajo la puerta, llegó la tercera carta. Entonces fue cuando Corina entendió que había caído en una trampa. ¿O usted qué opina? 4. “En las orillas de la Luna” (siete páginas). Una pareja va al mar en busca de vacaciones. Él cumple sesenta y cinco años. Paseando sin rumbo por la playa llegan a un grupo de personas que contemplan con sorpresa una muchacha muerta, arrojada por el oleaje. Se descubre que el asesino fue su padrastro, a quien habían visto antes en la isla, machete en mano. Y esas fueron las vacaciones. La luna…

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