Las costas e islas de Colombia en Centroamérica en el siglo XIX

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Colombia se formó durante el siglo XIX. A partir de la destrucción dejada por las guerras de Independencia se afianzó la soberanía del Estado y se comenzó la construcción de una nación nueva. Partiendo de la democracia representativa se ensayaron diferentes formas políticas de gobierno, que muchas confrontaciones bélicas ocasionaron; se delimitó su territorio y se fijaron sus fronteras terrestres. Pero en medio del proceso se perdió la dimensión del mar. Un país otrora marinero con costas sobre los dos grandes océanos se territorializó, su dimensión mental del espació cambió; el mar ya no fue importante. Presidentes hubo que nunca salieron de la sabana de Bogotá y que paladinamente consideraron que para gobernar el país no hacía falta conocer el mar (me refiero a Miguel Antonio Caro y José Manuel Marroquín). La destrucción de Cartagena y su región fue, a no dudarlo, catalizador de este fenómeno, aunque pocos lo percibieron. La Plaza Fuerte se perdió en la reconquista y para rendirla hubo que destruir la economía de una comarca que abarca hoy cuatro departamentos. Poblaciones enteras fueron incendiadas hasta sus cimientos, Barranquilla una de ellas. El resto de la hoy región Caribe se desplomó con su centro de poder. Santa Marta se estancó y la pequeña Riohacha incendiada por mercenarios europeos quedó hecha pavesas hasta el punto de que el general Mariano Montilla tuvo que embarcar a sus pobladores en la flota que comandaban Brion y Padilla para evitar que murieran de hambre.

Se perdió la dimensión marítima, vale reiterarlo, y las secuelas aún perduran. Durante todo el siglo XIX la situación de las costas e islas colombianas en Centroamérica sufrieron grandes cambios, de tal forma que a comienzos del siglo XX Colombia cedió en el Caribe la costa de Mosquitos, las islas de Mangle Grande y Mangle Chico y fue despojada de Panamá y de 75.000 kilómetros cuadrados de mar Caribe territorial alrededor del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, según cálculos preliminares de la Armada (www.semana.com). Su posesión de La Guajira, que estaba cuestionada por Venezuela, fue ratificada mediante el Laudo Arbitral de 1891 de la reina María Cristina de España. Este artículo trata del proceso decimonónico vivido y se fundamenta en la investigación realizada para el Atlas histórico marítimo de Colombia siglo XIX, patrocinado por la Comisión Colombiana del Océano de la Armada Nacional. 


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Perfil de la autora: Doctora en Ciencias Jurídicas e Historiadora, Pontificia Universidad Javeriana. Magíster en Investigación Social Interdisciplinaria, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en Convenio con el Archivo General de la Nación. Miembro de número de las academias Colombiana de Historia y de Historia de Barranquilla, y correspondiente de las de Bogotá, Cartagena de Indias y Real Academia de Historia de España, entre otras. Entre sus publicaciones se cuentan: No nacimos ayer: institucionalidad ganadera (1900-1990) (Bogotá, 2013), El consejo de guerra de los mártires de Cartagena en 1816. Cartagena de Indias en la Independencia (Cartagena, 2011), en Antonio de Arébalo, La pacificación de la Provincia del Río del Hacha (1770-1776) (Bogotá, 2004. Investigación y prólogo), El registro oculto. Los sefardíes del Caribe en la formación de la nación colombiana, 1813-1886 (Bogotá, 2001), “Ruptura del Estado colonial y tránsito hacía la república 1800-1850”, en Adolfo Meisel Roca (ed.), Historia económica y social del Caribe colombiano (Bogotá, 1994) y Cartagena de Indias durante la Primera República, 1810-1815 (Bogotá, 1988).