Geometría y cuerpo

Relacionar la apariencia del arte que recurre a la geometría con las razones que le dan origen significa cuestionar, en primer lugar, las conexiones entre geometría y verdad; en segundo término, surge la pregunta sobre las motivaciones por las que fórmulas, signos y símbolos geométricos se han usado como representación o alegoría del cuerpo humano. Los más importantes antecesores en esta línea reflexiva empezaron por buscar relaciones estables entre el cuerpo y el mundo, justificándolas al desentrañar relaciones matemáticas en el cuerpo. Las fórmulas más conocidas son las de Vitruvio, Leonardo da Vinci y, más próximo a nosotros, Le Corbusier con su conocido Modulor.

No obstante, el uso de las formas geométricas en el arte contemporáneo porta en sí mismo las fisuras por donde se cuelan las actitudes que lo contradicen. Así, por ejemplo, Franz Erhard Walther destaca en su monumental escultura en tela la maleabilidad no solo de la percepción, sino de la geometría misma, e invita a acciones corporales de intercambio; María Teresa Hincapié muestra en su performance la lenta construcción de una espiral de ángulos rectos con objetos extraídos de la cotidianidad, en tanto que Liliana Porter crea una metáfora del ablandamiento de la forma geométrica perfecta al imbricarse en el cuerpo.