Presentación del curador

HERNÁN DÍAZ REVELADO
Retratos, sesiones y hojas de contactos

Hernán Díaz controló cuidadosamente su producción, en parte por la defensa de sus derechos de autor y en parte por su propio interés en construir un legado de sí mismo fiel a sus ideas y convicciones, insistiendo repetidamente en mostrar, en sus numerosas publicaciones y exposiciones, un relativamente cerrado grupo de imágenes que, con el tiempo, se han convertido en emblemáticas.

El archivo de 1000 imágenes adquirido por el Banco de la República en 2012, permite un acceso inédito a cierto cuerpo de trabajo de la obra de Díaz, especialmente en lo que se refiere a las hojas de contactos, impresiones en papel de las sesiones obtenidas por los fotógrafos y utilizadas para evaluar los rollos de película tomados. Estas hojas de contactos nos facilitan conocer, desde adentro, el proceso creativo del artista: el encuadre y su localización frente al objeto escogido, el ritmo de captura de las imágenes, la orquestación del espacio, creada o buscada para cada sesión y para cada toma, y el posterior trabajo de edición, donde se escoge el resultado final, a menudo un porcentaje mínimo —dos o tres imágenes— frente a lo realizado en cada sesión.

Díaz permitió dar a conocer este tipo de procesos únicamente en la exposición que realizó junto a Rafael Moure, Una ciudad/New York. Hernán Díaz. Rafael Moure, en 1976, por lo que, en esta oportunidad, podemos presentar un variado y grueso cuerpo de trabajo, incluidas las hojas de contactos de sesiones ya legendarias como las hechas con artistas como Fernando Botero, Alejandro Obregón, Feliza Bursztyn, Eduardo Ramírez Villamizar y Guillermo Wiedemann; los paisajes y trabajos comerciales realizados en diferentes fábricas e industrias del país; las imágenes de Cartagena de Indias, ciudad cuya historia consignó en diversas publicaciones, y algunos retratos icónicos de los personajes públicos más queridos por los colombianos.

La diversidad de situaciones y temas presentados y las estrategias y aproximaciones encontradas por el artista en las fotografías, que hacen parte de esta muestra, permiten ampliar de manera significativa la comprensión de la personalidad compleja y exigente de Díaz. Los diarios, revistas y libros, que se presentan como material de apoyo, por su parte, facilitan dar a conocer lo que podríamos llamar cadena institucional de montaje de la fotografía: la circulación de la imagen desde la toma y su edición en el cuarto oscuro hasta su inserción en los medios masivos de comunicación por medio de editores e impresores. Así, junto con las fotografías, se traza en paralelo un fragmento de la historia del mundo editorial en Colombia de la mano de uno de sus más brillantes fotógrafos.

Santiago Rueda - Curador