La gente del Magdalena

Esta sala del Museo del Oro Tairona – Casa de la Aduana rinde homenaje a la diversidad cultural del departamento del Magdalena.

La gente de la Sierra Nevada de Santa Marta

Cuatro pueblos indígenas viven hoy en la Sierra Nevada de Santa Marta: kogui, arhuaco o wíntukua, wiwa o arsario y kankuamo. Para estas cuatro comunidades, la Sierra Nevada es el corazón del mundo. Es un territorio sagrado, fuente de conocimiento, que debe ser cuidado a través del respeto de los principios tradicionales y el trabajo espiritual.

La organización social, el vestido y la lengua varían entre los cuatro grupos, pero los une su visión de creación, la Ley de Origen: una ley inscrita en cada lugar de la Sierra, que guarda los principios y normas para la vida material y espiritual de los indígenas.

Tambores de distintas comparsasEn la fiesta del Corpus Christi en Atánquez, la capital del territorio kankuamo, se encuentran diferentes tradiciones culturales: lo indígena, lo afro y lo católico. Tambores de distintas comparsas. Fotos: Clark M. Rodríguez

La gente de río

Alrededor de los ríos, caños, ciénagas y humedales del bajo río Magdalena viven poblaciones de pescadores y agricultores. Para los ribereños, como se les conoce, el río es vida: está presente en todos los aspectos de su cultura, y sus fluctuaciones determinan el ritmo de la pesca, la agricultura y el uso de la tierra.

Durante los periodos secos, el río Magdalena se restringe a su cauce principal y a las ciénagas permanentes. Cuando se incrementan las lluvias, el río crece y sus aguas aumentan el nivel de las ciénagas, que se expanden e inundan las llanuras. Los sedimentos depositados por las aguas fertilizan los suelos para la agricultura en la estación seca.

La gente de sabana

Al occidente de la Sierra Nevada de Santa Marta se abren, cada vez más inmensas, las cálidas sabanas del Caribe: grandes planicies con vegetación de bosque seco tropical bañadas por tributarios del río Magdalena, y escasas elevaciones. En la temporada seca, o verano, el bosque pierde sus hojas para, con la temporada de lluvias, o invierno, recobrar su vitalidad y verdor.

Los habitantes de las sabanas se dedican a la cría de ganado, al cultivo de maíz, yuca y plátano, y al cuidado de sus huertas de pancoger. En el centro de estas planicies vive la comunidad indígena ette. Muchas de sus tradiciones, costumbres y territorio, su mundo cosmológico y formas de vida fueron afectados desde el siglo XVI por las diferentes oleadas de colonización. Recientemente, desde los resguardos Ette Butteriya, Issa Oristunna y Narakajmanta, los ettes iniciaron un proceso de recuperación de su lengua ette taara, de sus tradiciones y su historia.

Los ettes conciben los sueños como eventos reales. Durante la ensoñación conversan con seres mitológicos, viajan por regiones cósmicas o son testigos de acontecimientos veniderosLos ettes conciben los sueños como eventos reales. Durante la ensoñación conversan con seres mitológicos, viajan por regiones cósmicas o son testigos de acontecimientos venideros. Foto: Juan Camilo Niño.
En la pesca con trasmallo y chinchorro cada pescador de la cuadrilla cumple una funciónEn la pesca con trasmallo y chinchorro cada pescador de la cuadrilla cumple una función. Cuando el caretero o buceador ve que el cardumen cae en la red, grita “jala” y los pescadores en tierra recogen la línea de mano para arrastrar el chinchorro hacia la playa. Foto: Santiago Giraldo.

La gente de mar

En la franja costera que se extiende desde la desembocadura del río Magdalena hasta el río Palomino vive la gente de mar del Magdalena. En esta región, de bahías, ensenadas y tierras bajas, se encuentran Santa Marta, capital del departamento, y los municipios de Ciénaga, Pueblo Viejo, Zona Bananera y Aracataca. Sus habitantes, rurales y urbanos, son producto de migraciones y confluencias de culturas.

Eulalio Meléndez, compositor cienaguero, combinó la cumbia con ritmos como el jorikamba, africano, y el negro de Papare en la música de la danza que se baila en el Festival del Caimán Cienaguero.Eulalio Meléndez, compositor cienaguero, combinó la cumbia con ritmos como el jorikamba, africano, y el negro de Papare en la música de la danza que se baila en el Festival del Caimán Cienaguero. Foto: Germán Ramírez.

Sabores y saberes del Magdalena

La sala dedicada a la riqueza cultural del Magdalena termina con un llamativo conjunto de videos, que pueden ser vistos en nuestra sección Multimedia.