Bolívar estuvo aquí

Simón Bolívar. Pedro José Figueroa, c. 1819. Casa Museo Quinta de Bolívar, Ministerio de Cultura de Colombia.

La Casa de la Aduana de Santa Marta es un lugar especial para los colombianos, venezolanos, panameños, ecuatorianos, peruanos y bolivianos (y para todos los que aprecian la libertad) porque en ella estuvo y durmió el Libertador Simón Bolívar —como en tantas otras de nuestros países, que el Libertador recorrió incesantemente— y porque en ella fue velado en cámara ardiente después de su muerte en la cercana Quinta de San Pedro Alejandrino.

La casa no conserva la cama de Bolívar, la casaca de Bolívar o la espada de Bolívar. Pero los samarios conservan viva la memoria del Libertador, por lo que en un tríptico en video múltiples voces le rinden homenaje “a la persona chévere” que luchó y cabalgó por nuestra independencia.


Memoria viva del Libertador - Bolívar estuvo aquí

Sin duda Bolívar es querido, pero no por eso conocido. Los distintos aspectos de su vida —sus amores, sus ideales, sus batallas, sus vicisitudes, el contexto de su tiempo— muestran sin embargo a una de las personas más interesantes de nuestras historias latinoamericanas. Una cronología nos permite revivir cuadro a cuadro la vida y las luchas de quien triunfó en una inmensa región del continente, fue aplaudido y odiado, y al morir escribió en Santa Marta:

“¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria.
Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.

Simón Bolívar. Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, a 10 de diciembre de 1830.