La visión de los naturalistas

Durante el siglo XVIII, la Amazonia fue estudiada por los naturalistas, viajeros europeos formados en la visión y los valores de la Ilustración, quienes describieron con minuciosidad científica la flora, la fauna y la gente de la selva. Entre los ilustrados sobresalieron el francés Charles Marie de La Condamine y el brasilero Alexandre Rodrigues Ferreira.

Portrait of Charles Marie de La Condamine (1701-1774), French explorer. Artist Pierre-Philippe Choffard (1731-1809)

La Condamine llegó a Quito en 1735 comisionado por la Academia de París para hacer mediciones astronómicas y comprobar la forma del planeta. El rey Felipe V de España había autorizado este viaje como parte de la alianza política con Francia, estratégica para mantener el control de las colonias americanas frente a las amenazas de otros reinos. Al término de su misión, La Condamine aprovechó la extraordinaria oportunidad para sus intereses científicos de regresar a su país navegando el río Amazonas. Su diario, Relación abreviada de un viaje hecho por el interior de la América Meridional, lo llevó a la fama en el mundo de la Ilustración.

Para los naturalistas, la mayor expresión de la razón humana era la dominación y transformación de la naturaleza. Al no poder comprender el manejo indígena de la selva, La Condamine describió la Amazonia como un territorio virgen y a los indígenas como perezosos, de poca inteligencia, glotones e incapaces del pensamiento racional. Interesado en descubrir nuevas mercancías para el comercio internacional, detalló el uso del caucho entre los indígenas, quienes lo llamaban “caoutchouc”, el árbol que llora. Siglo y medio después, la fiebre del caucho arrasaría la Amazonia.