Los dueños de la naturaleza

En las cosmologías amazónicas, el mundo de la naturaleza tiene características sociales y culturales similares al mundo de los humanos: los animales y los espíritus del bosque viven en malocas, siembran, forjan alianzas y tienen sus líderes. Los chamanes asumen la tarea de establecer la conexión entre los humanos y los dueños de la naturaleza, espíritus poderosos con quienes definen las normas de relación entre la sociedad y su entorno. Para la comunicación con los espíritus, los chamanes utilizan ritualmente plantas sagradas como la coca, el tabaco y el yajé que inducen estados de concentración y alucinación.

Los chamanes deben negociar con los dueños de la naturaleza el permiso para establecer una maloca y una chagra, negociación que recibe el nombre de curación del territorio. En estos pactos se definen las especies animales y vegetales que pueden ser explotadas y se prohíbe la intervención de ciertas áreas de la selva. Los castigos por incumplir los acuerdos incluyen, entre otros, los conflictos sociales, la escasez de alimentos, las enfermedades y la muerte.

Fotografía de Diego Samper