Tercera etapa

Septiembre de 2017 a enero de 2019

En el tercer ciclo se complementan las propuestas curatoriales de los dos primeros ciclos, con proyectos físicos y digitales que entran en diálogo con la arquitectura de los museos, pero también con el contexto mismo de sus archivos y colecciones. En este último ciclo se enfatiza también en el hacer singular de cada artista, así como en su sensibilidad para conectar su práctica con la especificidad contextual y material del proyecto curatorial. En este ciclo se propone una nueva dimensión de reflexión (la personal) y se consolidan los anteriores (la urbanística, la arquitectónica y sus contenidos). El hacer individual, es decir, el proceso de trabajo personal, es a su vez detonante y síntoma de una más amplia ecología de procesos culturales, materiales y políticos que se desarrollan en el espacio donde la práctica tiene lugar. Sin embargo, el entorno social y material, que alimenta la práctica, se modifica constantemente y redefine la manera en que tienen lugar los procesos artísticos. El espacio creado, destruido o adecuado por los procesos de transformación urbana tiende a regular la forma, con el objetivo de optimizar su uso: la densificación (uso vertical del espacio), la compartimentalización (organización en zonas productivas y residenciales), la reorganización del transporte (transporte masivo o zonal), y el desarrollo de procesos logísticos (sistemas de distribución de pequeña y gran escala) y de sistemas de comunicación en el entorno digital, complejizan la existencia de intercambios cotidianos entre los ciudadanos, así como la creación y el mantenimiento de grupos y comunidades. En este contexto, en el que la experiencia cotidiana se hace cada vez más uniforme, la manifestación de expresiones o lecturas individuales con referencia a fenómenos sociales y culturales intensifica su valor. El hacer se convierte en el espacio que posibilita la inclusión de nuevas dimensiones de lectura de aquellos fenómenos que nos atraviesan en forma simultánea.

Los proyectos de esta tercera etapa proponen una escala diferente a los anteriores: ofrecen una escala personal, una relación del cuerpo del espectador con la intervención, una intensa atención al detalle, puesto que es allí donde los matices, los quiebres y los giros de lectura tienen lugar. El encuentro con el objeto se propone desde un acercamiento más íntimo, en un ritmo más desacelerado, que permite sobrepasar la dimensión icónica de los elementos visuales utilizados en cada intervención, para así considerar las dimensiones profundas de significado que propone cada artista. Aquí es posible también encontrar una correspondencia entre el gesto mínimo del artista sobre el objeto de esta etapa y la gran escala del entorno arquitectónico y urbanístico de la intervención de los ciclos anteriores, observando en cada caso las necesidades y posibilidades surgidas en cada uno de los ciclos de Nuevos Nombres.

En el recorrido que va de la amplitud de la intervención arquitectónica a lo infinitamente molecular del pensamiento y metodologías individuales a través de los tres ciclos de intervención, Nuevos Nombres 2017-2018 consolida varios objetivos: en primer término, amplificar la visibilidad de estos creadores emergentes; en segundo lugar, celebrar las cualidades particulares de su hacer, y por último, confrontar su capacidad de responder a los problemas de un contexto específico en uno de los núcleos culturales, urbanísticos e históricos más relevantes del país.

Tras un proceso de dos años de investigación, los vectores trazados por cada uno de los artistas que forman parte de este proyecto son también puntos de partida para establecer problemas, intereses, afinidades y trayectorias de la creación nacional emergente, así como para ofrecer puntos de continuidad y disrupción con el recorrido histórico de Nuevos Nombres.

Museo de Arte Miguel Urrutia

Matilde Guerrero

Carlos Guzmán

María Leguízamo

Snyder Moreno

Walter Orrego

Juan Pablo Pacheco

Alejandro Sánchez

Colección de Arte

Colectivo 4-18 (Felipe Rodríguez, Santiago Rodríguez, Nicolás Rodríguez Melo, Pablo Gómez, Fernando Barrera, Tomás Silva)

Viviana Troya

Colección Numismática y Casa de Moneda

Juan David Henao

Reyes Santiago Rojas

Vanessa Sandoval

David Guarnizo

Biblioteca Luis Ángel Arango

Andrés Felipe Gallo 

Valeria Giraldo

David Medina

Henry Palacio

Intervenciones en video en el Museo del Oro

Catalina Mora

Laura Huertas

Intervenciones digitales en el portal cultural del Banco de la República

Colectivo 4-18

Daniel Escobar Vásquez

David Guarnizo

Valeria Giraldo

Alejandro Londoño Urdaneta

David Medina

Ana María Montenegro

Catalina Mora

Juan Pablo Pacheco

Fito Segrera

Viviana Troya

Aunque cada uno de los tres ciclos se planeó desde líneas conceptuales independientes, algunos proyectos las atraviesan con diferentes intensidades. En el primer ciclo se reflexiona sobre la ecología material del espacio, atendiendo a sus dimensiones atmosféricas, económicas, urbanísticas y políticas, con intervenciones de gran formato en las fachadas y techos de los edificios de la Manzana Cultural. La idea de coespacialidad, o la posibilidad hipotética de tener diferentes espacios en un mismo lugar, enlaza estas dimensiones.

El segundo ciclo se pensó como un grupo de procesos que reflexionan sobre el tema de colecciones y acervos materiales e inmateriales, atendiendo precisamente a esta misión coyuntural del área cultural.

Finalmente, en el tercer ciclo se reúnen las propuestas curatoriales de los dos primeros ciclos, con proyectos físicos y digitales que entran en diálogo con la arquitectura de los museos, pero también con el contexto mismo de sus archivos y colecciones. En este último ciclo se enfatiza también en el hacer singular de cada artista, así como en su sensibilidad para conectar su práctica con la especificidad contextual y material del proyecto curatorial.

Henry Palacio acude al carácter ceremonial de los espacios para intervenirlos con tapetes que contienen mensajes intrigantes. Mediante procesos manuales o industriales laboriosos, Palacio logra elevar objetos y actividades cotidianas a un estatus macropolítico. 

Catalina Mora utiliza unidades simples de la producción visual —como la línea y el plano— para evocar un contexto regional y una vibrante ecología material. La imagen en video de un horizonte crepitante en llamas dialoga, desde lo simbólico, con el contexto del Museo del Oro.

Walter Orrego recoge objetos y gestos esenciales del hacer del montajista de exposiciones y los transforma en juegos espaciales y lingüísticos por medio de operaciones de acumulación, ensamble y transformación.

Vanessa Sandoval emplea operaciones simples de representación y equivalencia para problematizar la economía política nacional a través de su manifestación material. El valor del salario mínimo mensual en Colombia es transformado plásticamente en una línea de monedas de 50 pesos, de 15 metros de largo.

Andrés Felipe Gallo reinscribe escombros provenientes de los ciclos urbanísticos de transformación y renovación, de vuelta en el espacio renovado y estable de la Casa Republicana, para así dar cuenta de su temporalidad. 

David Guarnizo reanima los medios de circulación monetaria para reflexionar sobre las representaciones del territorio y la biodiversidad nacionales, así como acerca de su realidad ecológica y política. Animaciones digitales de especímenes de la nueva familia de billetes se instalan en la Casa de Moneda, con presencia también en la web. Una intervención de mínima escala en la Colección Numismática hace referencia directa a las macuquinas de oro, pieza central de esta colección.

Valeria Giraldo explora la cotidianidad del espacio construido del complejo cultural a través de la mirada del extraño paisajismo de plantas encontradas en espacios públicos y oficinas de la Biblioteca Luis Ángel Arango. La pieza se disemina en la web y en las pantallas de los usuarios de las colecciones bibliográficas.

Por último, Alejandro Londoño Urdaneta explora las posibilidades detrás de la digitalización del espacio físico del museo, su ductilidad y la potencialidad de su explotación como imagen.

En el recorrido que va desde la amplitud de la intervención arquitectónica a lo infinitamente molecular del pensamiento y metodologías individuales a través de los tres ciclos de intervención, Nuevos Nombres 2017-2018 consolida varios objetivos: primero, amplificar la visibilidad de estos creadores emergentes; luego, celebrar las cualidades particulares de su hacer, y finalmente, confrontar su capacidad de responder a los problemas de un contexto específico en uno de los núcleos culturales, urbanísticos e históricos más relevantes del país.

Tras un proceso de dos años de investigación, los vectores trazados por cada uno de los artistas que forman parte de este proyecto son también puntos de partida para establecer problemas, intereses, afinidades y trayectorias de la creación nacional emergente, así como para ofrecer puntos de continuidad y disrupción con el recorrido histórico de Nuevos Nombres.

David Ayala-Alfonso

Luis Fernando Ramírez Celis

Intervenciones en patios y corredores del MAMU, Colección de Arte, Casa de Moneda, Colección Numismática, Biblioteca Luis Ángel Arango, Museo del Oro y portal cultural del Banco de la República (http://proyectos.banrepcultural.org/nuevos-nombres-2017/).

Tercera etapa

Walter Orrego (Colección de Arte)

Henry Palacio (Biblioteca Luis Ángel Arango)

Vanessa Sandoval (Colección de Arte)

Andrés Felipe Gallo (Biblioteca Luis Ángel Arango)

Alejandro Londoño Urdaneta (internet)

Catalina Mora (internet y Museo del Oro)

Valeria Giraldo Restrepo (internet y Biblioteca Luis Ángel Arango)

David Guarnizo (internet y Colección Numismática)

Segunda etapa

Juan David Henao (Casa de Moneda)

María Leguízamo (MAMU, BLAA, fachadas)

Laura Huertas Millán (Museo del Oro)

Reyes Santiago Rojas (Colección Numismática)

David Medina (internet y BLAA)

Juan Pablo Pacheco (internet y MAMU)

Viviana Troya (internet y colección permanente)

Colectivo 4-18 (internet y colección permanente)

(Felipe Rodríguez, Santiago Rodríguez, Nicolás Rodríguez Melo, Pablo Gómez, Fernando Barrera)

Primera etapa

Matilde Guerrero (MAMU, carrera 4ª)

Snyder Moreno Martín (MAMU)

Carlos Guzmán (MAMU)

Alejandro Sánchez (MAMU)

Ana María Montenegro (internet)

Fito Segrera (internet)

Daniel Escobar Vásquez (internet)

Curaduría

David Ayala-Alfonso, Luis Fernando Ramírez Celis, Nicolás Gómez Echeverri