Experiencias audiovisuales que le apuestan a la paz y a la memoria

Experiencias audiovisuales que le apuestan a la paz y a la memoria

Junio 18, 2018

El pasado 9 de mayo, en el marco del ciclo de conferencias del proyecto La paz se toma la palabra, se realizó el panel “Luces, cámaras y acciones por la paz, un enfoque a los proyectos audiovisuales comunitarios”, un encuentro de varias experiencias audiovisuales y comunitarias del país. Compartimos la conferencia completa.

Las expresiones audiovisuales en Colombia apuntan a ser tan diversas como su propia diversidad geográfica y humana. Es por eso que las comunidades, a lo largo de muchos años, han encontrado en el audiovisual la posibilidad de construir sus propios relatos. Las herramientas de producción y las nuevas formas de circulación de los contenidos han hecho que estas formas de expresión lleguen a las regiones y periferias ciudadanas.

Desde el Caquetá, la Sierra Nevada de Santa Marta y la periferia bogotana llegaron tres colectivos de producción audiovisual a contarnos sobre sus  proyectos alternativos que han contribuido a la construcción social, cultural y política de la comunidad. Se trató de Alirio González, fundador y director de la Escuela Audiovisual Infantil de Belén de los Andaquíes (Caquetá), Amado Villafaña, comunicador del pueblo Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta y Daniel Bejarano, fundador y director del Festival Ojo al sancocho de Ciudad Bolívar en Bogotá.

La moderación estuvo a cargo de Diego García, director y productor de cine y video, quien inició el panel resaltando el papel de estos colectivos que utilizan “la cámara como un elemento de escritura por la paz” y los invitó a contar las historias sobre los contextos de cada territorio en los que surgen estas propuestas audiovisuales y comunitarias.

Amado Villafaña, Colectivo Zhigoneshi (Sierra Nevada de Santa Marta)

 “Cuando fui declarado objetivo militar, un mamo me dijo: “nosotros no podemos responder con violencia porque en nuestros principios no está contemplada la violencia, lo único que podemos hacer es llevar el mensaje sobre lo que es la Sierra, nuestro pensamiento y territorio, ahí salió la idea de hacer una película (…) Luego me doy cuenta que la representación del indígena errónea y hasta burlesca, así que nos pusimos en la tarea de contar nuestra propia historia”.

 Alirio González, Escuela Audiovisual Infantil (Belén de los Andaquíes, Caquetá)

“Para mí el cómo nos contamos, el cómo nos miramos y el cómo hacemos se basa en un tema político, más alejado de lo que nos han contado y definido como “estética”. Así La Escuela Audiovisual Infantil es un laboratorio permanente de experimentación audiovisual”.

Daniel Bejarano, Ojo al sancocho

“Una de las razones por las que empezamos a hacer cine comunitario en Ciudad Bolívar fue para que la gente del común pudiera contar sus propias historias, actuar, dirigir, ver y mostrarle a la sociedad el poder de la comunicación para transformar paradigmas e imaginarios”.

Diego Bejarano también compartió un proyecto documental que realiza Ojo al sancocho, en conjunto con un grupo de niños jóvenes que también le apuestan lo audiovisual pero una periferia de Paris (Francia).

 Compartimos la conferencia completa“Luces, cámaras y acciones por la paz, un enfoque a los proyectos audiovisuales comunitarios”.

 

 

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