Todos los miércoles "La paz se toma la palabra" en Quibdó con Velia Vidal

Todos los miércoles "La paz se toma la palabra" en Quibdó con Velia Vidal

Abril 21, 2017

Velia Vidal

Velia Vidal volvió al Chocó porque su departamento es la razón de su esperanza para levantarse cada día a trabajar y soñar que puede haber un camino mejor. Después de trabajar en instituciones culturales por más de diez años en Medellín, decidió hacer promoción de lectura con niños y talleres de formación con maestros en los barrios y veredas de Quibdó. Velia ha sido voluntaria del equipo de La Hora del Cuento en el Centro Cultural del Banco de la República de Quibdó, desde hace un año, lidera la Corporación Motete y hace parte de nuestra red de mediadores culturales La paz se toma la palabra. 

Motete es un centro cultural que busca alimentar el alma de los niños y jóvenes chocoanos a través de los libros y la cultura. La casa cultural Motete tiene siete clubes de lectura, un club de cine y una programación de conciertos, exposiciones y presentaciones de teatro. ¡Y ahora los miércolos son lo días de La paz se toma la palabra en Motete! 

Club de lectura en Casa Motete, Quibdó

La palabra motete es un objeto que tradicionalmente los indígenas usaban para cargar comida. Ahora Velia busca alimentar a su comunidad a través de los libros y desarrollar un pensamiento crítico. “Una mente que se alimenta y se pregunta es capaz de gestionar su propio desarrollo”, agrega Velia.

"El conflicto nos alejó de los símbolos y perdimos cosas que llevamos muy adentro, nuestras historias". Velia se ha dedicado a la promoción de lectura con libros e historias cercanas a la identidad afrocolombiana. “Si no nos vemos en los libros no hay formas de validarnos.”

Los clubes de lectura son posibles gracias a diversas donaciones de libros y al préstamo de la maleta viajera del Banco de la República. “El Banco me  ha prestado más de 100 libros para hacer mediación cultural con los niños en distintos barrios y veredas de Quibdó”, cuenta Velia.

El libro como objeto es fundamental para la promoción de lectura, sin embargo, no es indispensable. La historia es lo que ayuda a estimular la imaginación. “Nosotros mismos nos convertimos en libros”. Cuando no es posible llevar una maleta llena de libros porque hay que atravesar un río en una canoa, Velia recomienda usar los materiales que están a la mano.

Cuenta, por ejemplo, que en la vereda Calle Quibdó, ella leyó  “El señor de los Magnolios” de Marta Salazar ,a los niños del Centro Educativo Barranco. Inspirándose en este relato, Velia creó una actividad con los niños donde ellos salieron a caminar y recogieron las hojas de los árboles de guayabo y de achín para escribir sus historias. Con este relato, apelaron a la naturaleza que les rodea para crear e imaginar historias. “Esta actividad fue un descubrimiento de las historias que hay en la vida cotidiana, de cuentos que son libros y que están en nosotros”, relata Velia.

 Taller del cuento

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