Hagamos las paces

Hagamos las paces

¿Qué piensan los niños de la paz? ¿Para qué sirve el perdón? ¿Cómo sentarse frente al otro y escuchar su historia? ¿Cómo decir lo que más duele decir? ¿Qué hechos de la vida nos produjeron felicidad? Esta sección reúne herramientas que ayudan a conversar de manera creativa y lúdica de la guerra y de la paz, de las diferencias y del respeto, de la memoria y de la esperanza.

Herramientas

La exposición es el resultado de una investigación de Weildler Guerra Curvelo, antropólogo y miembro del clan Uliana de los wayuu y recorre aspectos determinantes de este oficio, desde la concepción particular que tienen los indígenas wayuu sobre los conflictos y las compensaciones, su sistema normativo, la formación del palabrero, las cualidades de su aprendizaje, la indumentaria que utilizan, así como aspectos generales de la historia y la cosmovisión del pueblo wayuu.

La muestra itinerante viaja actualmente por algunos de los centros culturales del Banco de la República.

Señas para la paz es una publicación multimedia creada con personas sordas para todos los colombianos interesados en comprender el contexto colombiano en torno a la PAZ. Está integrada por 57 videos en lengua de señas colombiana (LSC); un video para cada palabra con sus respectivos significados. La herramienta está organizada en cuatro capítulos: “El conflicto”, “Lo que deja el conflicto”, “El proceso de negociación” y “Lo que sigue”. Una estructura que nos permitirá comprender nuestra historia, asimilar cómo se dio el acuerdo de paz e imaginarnos un futuro en paz. Señas para la paz es una herramienta creada para propiciar la reflexión y el diálogo que nos permita construir una nueva Colombia.

El proyecto La paz se toma la palabra ha realizado,  varios ciclos de conferencias que han tenido como participantes a un importante número de invitados nacionales e internacionales. Acá podrá encontrarlos todos.

 

La línea de hechos de paz disponible en la presente página comienza con la solución al conflicto de la Guerra de los Mil Días y llega hasta las conversaciones que tienen hoy asiento en La Habana.

La escogencia de estos hechos es más que una selección de tratados y conversaciones para poner fin a la larga lista de guerras y conflictos de nuestra historia. Lo que busca es generar un contexto a través de hechos específicos que nos permitan entender nuestra historia y nuestro papel como ciudadanos en el posconflicto.

Es un proyecto de lectura y escritura de la Subgerencia Cultural del Banco de la República. A través de juegos de palabras y ejercicios de producción de textos, se exploraron los sueños, imágenes y deseos que tienen los niños colombianos sobre la paz.

¿Cómo?

Durante 2014, el poeta colombiano Javier Naranjo realizó talleres en diferentes sucursales del Banco de la República alrededor de todo el país en los que el énfasis estuvo en descubrir el valor de la lectura y la escritura para representar la paz.

Sentarse frente al otro evoca un acto ético, una disposición a escuchar, una expectativa abierta. Durante el 2013 doce artistas gráficos aceptaron la invitación de la Subgerencia Cultural del Banco de la República y de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), para sentarse frente a 130 reintegrados del conflicto en 12 ciudades de Colombia, y explorar a través de su práctica artística el encuentro con testimonios de la otra Colombia.

El proceso, según los relatos de los participantes, estuvo lleno de certezas e incertidumbres que llevaron a dar sentido y forma a la experiencia compartida.