“Los mediadores somos soñadores”

“Los mediadores somos soñadores”

Junio 20, 2018

Juan Felipe Torres

El proyecto La paz se toma la palabra ha tenido, desde sus inicios, la intención de conectar y apoyar a quienes generan conversaciones y culturas de paz en el país, aquellos con la vocación y el talento para animar el intercambio y el aprendizaje de las comunidades: los mediadores culturales. Por eso queremos contarles sobre su trabajo y sus esfuerzos basados en el afecto y la esperanza.

Hablamos con Juan Felipe Torres, mediador del nodo Bogotá, y quien se ha destacado por compartir con la red un trabajo de mediación basado en los relatos de paz que nacen en la cotidianidad de las comunidades. Aquí apartes de esta conversación.

Juan Felipe Torres

Juan Felipe es bogotano, tiene 24 años y está en los últimos semestres de la carrera de Humanidades y lengua castellana en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Hace 4 años inició la tarea de promotor de lectura en la ciudad como respuesta a un interés genuino por descubrir en los libros una herramienta de transformaciones y diálogos. Los parques, las plazas de mercado y las calles de barrio son para Juan Felipe los lugares de mediación, estos  espacios (no convencionales) lo han puesto en un lugar más cercano a la comunidad, más cerca a sus conversaciones y a sus historias.  

“Durante este tiempo he descubierto que, además de las historias que comúnmente encontramos en libros, las personas cargan con un cúmulo de historias, experiencias y relatos. Fue así como surgió el pensar en que, además de ser lector en voz alta, me convierta en un coleccionista de esas historias y relatos. Para mí las personas también son libros, de ahí surge la idea principal de mi estrategia de mediación”, cuenta Juan Felipe.

Con las historias recopiladas en las lecturas, talleres y conversaciones con los niños y niñas del barrio La Fragua en Bogotá, se crearon libros cartoneros que depositamos en una Caja viajera que luego fue a otros barrios de la ciudad para que más niños, en un experimento epistolar, pudieran leerlos. “Este fue el inicio de lo que ahora es una biblioteca viajera llamada “La caja viajera”, que hoy ya reúne 4 proyectos”.

La caja viajera

Queremos contarles más sobre este proyecto que lidera Juan Felipe en el sur de Bogotá. La Caja viajera contiene varias colecciones (libros) temáticas, todas basadas en las historias, los relatos cotidianos y las conversaciones que han surgido de sus ejercicios con la comunidad. Un tesoro lleno de memorias, preguntas, respuestas y auténticos reflejos de su vida y sus diversas formas de ver el mundo.

Orígenes es un libro que se construyó en familia guiados por preguntas como ¿cómo se origina el mundo?, o ¿de qué está hecho el universo? “Este ejercicio está inspirado en Javier Naranjo, su libro Casa de las estrellas y la idea de generar diccionarios desde la imaginación”. La colección Orígenes se completa con un libro sobre el universo, otro sobre el origen de las frutas y otro sobre el origen de los animales. 

Otros ejercicios que se pueden encontrar en La Caja viajera son, por ejemplo, La ciudad de los monstros, inspirada en La ciudad de los Niños de Francesco Tonucci, que plantea la necesidad de reflexionar el mundo desde la infancia. Por eso se desarrolló un escenario político liderado por niños que realizan manifiestos y asambleas, de lo que han surgido resultados poéticos y reflexivos. También esta Mujeres y narrativas de paz, un ejercicio de narrativas autobiográficas sobre reparación con mujeres madres comunitarias y mujeres pertenecientes a las Casas de igualdad de oportunidades de diferentes localidades. “Este libro surgió en talleres de promoción de lectura y es un homenaje al proyecto Cartas de la persistencia”, cuenta Juan Felipe.

Por último está Pithana la araña, tejiendo saberes de paz, que se realizó junto al Colectivo Jacarandá de la localidad de Engativá. “A través de libros infantiles conversamos sobre qué es la paz, qué es la violencia, la reconciliación, la memoria, la justicia y las identidades del conflicto. También conversamos sobre la prevención del abuso infantil, los valores en la familia y el fortalecimiento de la autoestima”.

Conoce más sobre La Caja viajera.

Juan Felipe Torres mediador

¿Por qué se mediador cultural?

Juan Felipe: Creo en los diálogos de saberes, el intercambio de experiencias y la manera como desde allí nos fortalecemos. La Red de mediadores se ha convertido en otra forma de confirmarme que desde esas pequeñas utopías  en las que pensamos el mundo desde otros lugares estamos haciendo algo, construyendo y transformando. 

También ha sido una confirmación de que no estábamos distantes, que no estábamos solos los mediadores quienes soñamos con un país diferente para la infancia, fue una forma de conectarnos y conocernos, porque como mediadores, más allá de tener los libros en la cabeza y tener en mente las metodologías, somos soñadores. 

De las herramientas del baúl, ¿cuáles son tus favoritas?

Juan Felipe: Una de las que más utilizo es Contando historias. En el ejercicio de narrarse desde la literatura y desde la conversación esta herramienta siempre es un recurso interesante para tejer historias. 

También está Hechos de paz, que creo que es mi favorita, ya que plantea un viaje desde el auto-reconocimiento, pasando por conversar con el otro sobre quiénes somos y cómo construimos paz en comunidad. La he trabajado con muchos grupos y han surgido cosas maravillosas. También he trabajado con Frente al otro, es un buen recurso para enfrentarnos a través del arte y sus raíces, los talleres de artistas colombianos con reinsertados, es muy inspirador.

Para Juan Felipe la transformación está en lo que construimos todos, en el cambio de imaginarios, en la construcción de esa paz que vive mutando y que, en ocasiones, aleja a las comunidades de lo que pueden construir desde su cotidianidad: las palabras, los abrazos y los desacuerdos que se logran mediar. “Es importante poner en conversación las historias de construcción de paz  en las que cada uno somos protagonistas, esa es la base y la inspiración de mi trabajo como mediador”.