Una red de Escuelas Radiofónicas en el contexto colombiano

 


Folletos del sistema educativo de Acción Cultural Popular 1962 y 1968
Archivo ACPO-Radio Sutatenza, Biblioteca Luis Ángel Arango
Colección Banco de la República, Bogotá

El campesino “tal como es"

Escuelas Radiofónicas [Folleto]
Bogotá: ministerio de Educación Nacional, 1951, pp. 8 y 12
Archivo ACPO-Radio Sutatenza, Biblioteca Luis Ángel Arango.

ACPO diagnosticó, a comienzos de los años cincuenta, que el país rural se enfrentaba a una preocupante devastación económica, social y cultural. Según sus informes, el campesino “tal como es” podría ser una persona con grandes realizaciones personales, familiares y comunitarias, pero sus posibilidades habían sido limitadas por diversas razones. Entre estas la entidad mencionaba las oleadas de violencia política en el campo, la desigual presencia del Estado en el territorio, las pocas oportunidades de acceso a la educación, una supuesta mentalidad tradicionalista entre los mismos campesinos, la casi nula productividad de la economía agrícola, la distribución inequitativa de la tierra y el desplazamiento forzado de familias campesinas hacia las periferias de las ciudades.

ACPO presentaba el sistema de las Escuelas Radiofónicas como un modelo replicable ca. 1964
Archivo ACPO-Radio Sutatenza, Biblioteca Luis Ángel Arango.
Colección Banco de la República, Bogotá.

En contraste, ACPO reconocía que el país urbano tenía grandes avances: el acceso a los servicios públicos era cada vez mayor, la educación primaria y secundaria comenzaba a democratizarse, se fundaban nuevas universidades, y las ciudades crecían y se modernizaban. El futuro se mostraba lleno de oportunidades de progreso para algunos sectores urbanos del país, aunque también se condenaba el interés individualista por el dinero y la productividad. Para la entidad estas transformaciones debían extenderse hacia el ámbito rural, pero apoyándose en los valores y las potencialidades del campesinado.

Aunque ACPO había trabajado en conjunto con Rojas Pinilla, para 1958, luego de la caída de la dictadura, recibió con optimismo el nuevo pacto político del Frente Nacional (1958-1974): lo identificó como una renovación de liderazgos que generaría estrategias concretas para mejorar la vida de los habitantes del mundo rural. Desde entonces, frente a las promesas de cambio y solución a la cruel violencia rural, la entidad promovió la fundación de Escuelas Radiofónicas a través de las parroquias y, como lo muestra el mapa, expandió su red educativa por gran parte del país. Los gobiernos del Frente Nacional apoyaron esta empresa por considerarla un complemento ideal de las labores del Estado colombiano, pues, en concreto, aportaba soluciones a sus dificultades para consolidar políticas educativas de larga duración y permitía ampliar su cobertura geográfica.

¿Enfrentamos una “gran amenaza” en Colombia?

Comunismo: un camino abierto para la gran amenaza
La ignorancia del pueblo: máximo problema económico y social en América Latina [Folleto] ca. 1962
Archivo ACPO-Radio Sutatenza, Biblioteca Luis Ángel Arango

Durante las décadas de 1960 y 1970 los gobiernos del Frente Nacional se alinearon con las campañas anticomunistas de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Mientras Fidel Castro, en Cuba, se declaraba “socialista, marxista y leninista”, los Estados Unidos establecían alianzas con instituciones y gobiernos latinoamericanos afines al capitalismo como modelo de desarrollo social. En todo el continente, a través de los medios de comunicación, se difundió propaganda a favor de algunas políticas de “reforma” con el objetivo de cerrarle la puerta a la “amenazante revolución”, específicamente la que buscaban grupos políticos y organizaciones guerrilleras que denunciaban las distancias sociales entre lo rural y lo urbano.

Por su parte, el sistema educativo multimedia de ACPO apuntó a incentivar esos cambios de manera progresiva y estratégica, tanto en la mentalidad, la espiritualidad como en la vida material del campesinado. Los medios de comunicación no eran vistos por la entidad solamente como avances tecnológicos, sino también como potentes vehículos de difusión de concepciones sobre la vida comunitaria. 

La vida en el campo y en la ciudad

Esta infografía compara algunos fenómenos de la vida en el campo y la ciudad entre las décadas de 1940 y 1970. Durante este período, el sistema educativo de ACPO dio cuenta de problemáticas como el crecimiento acelerado en el número de habitantes, el incremento en la expectativa de vida y la migración masiva de campesinos hacia las ciudades medianas y grandes del país, entre otras problemáticas.

Panorama cultural de Colombia [Folleto] ca.1962
Archivo ACPO-Radio Sutatenza, Biblioteca Luis Ángel Arango
Colección Banco de la República, Bogotá.

A través de sus medios de acción, la entidad cuestionó la idea común de que en la ciudad estaban las mejores oportunidades. En la vía del presidente liberal Carlos Lleras Restrepo, durante toda la década de 1960 el semanario El Campesino manifestó que era necesario que en el campo se encontraran todos los bienes, servicios y necesidades vitales que los campesinos buscaban en las ciudades ya que, en muchas oportunidades, quedaban confinados a vivir en deplorables condiciones de vida en las periferias.