Visita guiada por el Centro Histórico de Manizales

La ciudad de Manizales, capital del departamento de Caldas, está ubicada en la región centro-occidente del país. En la época precolombina estuvo habitada por los indígenas quimbayas. Manizales es también llamada la “Ciudad de las Alturas”, ya que se asienta sobre las montañas de la cordillera central de los Andes a una altura de 2.200 msnm., y en su horizonte se impone el volcán nevado del Ruiz, símbolo distintivo del paisaje natural de la ciudad con 5.321 msnm.

Manizales está localizada en una zona de alta sismicidad y difícil topografía. De hecho, ha superado múltiples acontecimientos adversos tales como los incendios de 1922, 1925 y 1926; la erupción volcánica de 1985 y los sismos de 1938, 1962, 1979 y 1995. No en vano, desde 1985, se dice que encarna “el desafío de una raza”.

Estos trágicos sucesos —en especial los incendios que azotaron el Centro Histórico— dieron paso a un proceso de modernización y reconstrucción urbana que usó el bahareque como tecnología constructiva propia de la región y optó por la llamada arquitectura republicana, que es el nombre que recibió en Colombia la influencia arquitectónica historicista del siglo XIX, cuya característica principal fue la mezcla de diferentes estilos arquitectónicos extranjeros en boga, en especial europeos.

Esta imagen ‘republicana’, que se consolidó a finales de los años de 1920 en la ciudad de Manizales, estuvo caracterizada tanto por la importación de diseños y estilos arquitectónicos como por el cambio de los sistemas constructivos gracias a la evolución del bahareque, sistema que continuó perfeccionándose a través del tiempo tras los incendios y temblores de tierra que afectaron la ciudad. El proceso de recuperación de Manizales fue riguroso e ingenioso debido a la gran organización de sus habitantes, que trabajaron de la mano de varias firmas de ingenieros y arquitectos estadounidenses y europeos en pro de una reconstrucción óptima —que implicó cambios en la forma urbana y tuvo lugar, inicialmente, en el sector de las conflagraciones—.

Como corazón urbano de la ciudad, el Centro Histórico cobra importancia por ser un sector que, a raíz de los temblores e incendios que derribaron gran parte de sus edificaciones, se urbanizó, floreció y uniformó con una arquitectura de tipo republicano. Estos sucesos reforzaron el perfeccionamiento de sistemas y elementos constructivos experimentales como el bahareque. En este sentido se puede decir que el centro de Manizales, declarado Monumento Nacional en 1996, tuvo su renacer con piel de bahareque. Así las cosas, gracias al proceso de reconstrucción de la ciudad de Manizales, su Centro Histórico es uno de los conjuntos de arquitectura republicana más grandes del país y por este motivo es que proponemos un recorrido guiado por sus calles.