¡Luz, más luz! Leo Matiz en las colecciones del Banco de la República

En una famosa entrevista que Leo Matiz (Aracataca, 1917 - Bogotá, 1998) le dio, dos años antes de su muerte, al periodista Darío Arizmendi en la televisión colombiana, el fotógrafo admitía que tenía una relación ambigua con Colombia, país que no había reconocido a su justo nivel la relevancia de su obra. Matiz cerraba su argumento recordando que la Biblioteca Luis Ángel Arango le había negado recientemente el mérito de una exposición retrospectiva, cuando Francia ingresaba su trabajo en las colecciones de un ahora desconocido museo internacional de la fotografía. Señalaba que la idiosincrasia colombiana era ingrata y avara de todo sentimiento objetivo hacia su prójimo, y por extensión, hacia la verdadera naturaleza de su obra. Y ante el conjunto de publicaciones que insisten en ese temperamento foráneo y aventurero, hay que reconocer que Leo Matiz terminó por cristalizar en la historia colectiva colombiana la imagen de un fotógrafo moderno, a menudo mexicano o venezolano.

¡Luz, más luz! Leo Matiz en las colecciones del Banco de la República es un proyecto de investigación con el que se busca ofrecer, a partir de las imágenes de Matiz conservadas por la institución, una lectura renovada del trabajo del fotógrafo. La presentación de los contextos originales de publicación de las fotografías y el análisis de su trabajo a la luz de la producción artística de sus contemporáneos, aunque aparecen como preámbulos a toda investigación, conservan todavía aquí un carácter inédito que permitirá interpretar las imágenes del fotógrafo sin vincularlas tendenciosamente a movimientos constitutivos de la modernidad artística latinoamericana, como el muralismo mexicano o la abstracción geométrica venezolana.

Esta exposición inscribe a Leo Matiz en la definición de una visión moderna en Colombia y recuerda la importancia de la fotografía en este proceso. Se enfoca en los orígenes de tres etapas determinantes en la obra del fotógrafo: el inicio de su carrera en Colombia, su litigio con el pintor David Alfaro Siqueiros y los caminos que lo llevaron a producir aquella fotografía abstracta, característica de su producción venezolana.

El título de la exposición, “¡Luz, más luz!”, no es anodino. Aparte de ser una evocación inmediata a las últimas palabras de Johann Wolfgang von Goethe, aparece igualmente en De sobremesa, novela de José Asunción Silva terminada en el crepúsculo del siglo XIX y publicada en 1928, que marcará de manera duradera la cultura moderna colombiana. En el libro de Silva, “¡Luz, más luz!” es el lema de una visión utópica del desarrollo moderno del continente latinoamericano. El texto, al evocar las siluetas agudas de las fábricas, el furor de los motores, la infeliz condición obrera o el entrelazamiento de cables y demás flujos de comunicación, remite a aquella fantasía de una modernidad industrial y cultural jamás advenida y que definirá el telón de fondo de toda la obra fotográfica de Leo Matiz. “¡Luz, más luz!” es, por lo tanto, un título revelador, como una llamada de la modernidad, una alegoría de la fotografía o una invitación a alumbrar la obra de Leo Matiz desde otra perspectiva.