“El poder del arte está en su capacidad de mover fibras”: entrevista a Clemencia Echeverri

“El poder del arte está en su capacidad de mover fibras”: entrevista a Clemencia Echeverri

Diciembre 10, 2019

Desde el proyecto La Paz se toma la palabra entrevistamos a la artista Clemencia Echeverri, quien expone LIMINAL, una retrospectiva de sus obras, en el Museo de Arte Miguel Urrutia. Echeverri, una de las pioneras en el uso del video como formato artístico en Colombia, nos contó sus reflexiones respecto de la guerra, la paz y la relación con la naturaleza en sus trabajos Sub_Terra, Sin Cielo, Río por Asalto y Versión Libre.

El dato:

La exposición LIMINAL estará disponible hasta el 16 de diciembre en el Museo de Arte Miguel Urrutia. La entrada es gratuita.

LPSTLP: Yolanda Sierra León aborda el concepto de litigio artístico, el cual plantea la responsabilidad política que tienen los artistas de este país para contribuir a la construcción de relatos y narrativas que den cuenta de las víctimas y el conflicto. ¿Sus obras responden a ese concepto de litigio artístico?

CE: Para desarrollar una pieza de arte me sitúo desde una incomodidad y desde una posición de molestia e indignación frente a un evento en particular y, desde allí, adelanto un proceso de investigación y llego a una conclusión de aquello que pasa por mi percepción, no como una observadora fría e independiente de las cosas o como una voz periodística de lo que sucede, sino que me ubico en un lugar entre los afectos, las acciones, la tecnología y el espacio y busco invitar al espectador a que haga parte de esta proyección de la indignación que encierran estas piezas.

LPSTLP: Como artista podría abordar cualquier otra temática.  ¿Por qué escoger el conflicto y la guerra?

CE: Yo no creo escoger el tema, sino que el tema me escoge. De alguna manera ahí vivimos, hemos vivido. Estas piezas las vengo desarrollando desde hace 22 años en momentos bastante complejos, entonces no es una toma de decisión de decir “yo me paro acá”; el conflicto es un asunto que permea la vida cotidiana, la familia, los afectos, las relaciones y las condiciones humanas y altera los espacios, los tiempos y los ritmos, y por ahí es que yo trabajo. 

LPSTLP: Versión Libre plantea una paradoja puesto que quienes aparecen brindando sus declaraciones lo hacen con sus rostros cubiertos y con las voces yuxtapuestas que dificultan su comprensión. ¿Cómo esta obra nos habla de los procesos de construcción de verdad y paz?

CE: No es posible dar la verdad completa en contextos marcados por el conflicto como el nuestro. Los testimonios cruzados, no claros, son los que se nos han presentado y, con ellos, en cierto modo se nos ha manipulado. Toda esa penumbra y esa oscuridad que rodean los relatos son ejes de esta situación en la que nos encontramos y nos muestran cómo ha sucedido esta historia de violencia en el país -no clara, excedida, oscura-.  En esta obra trabajo no solo con los relatos sino con los efectos de esos relatos y con los relatos no expresados claramente y cómo es que sucede lo no expresado, con el pasamontañas a media cara, con los relatos a medias, con que no sepamos de dónde proviene la voz y cómo nos encontramos en la mitad de todo esto. 

LPSTLP: Una de las líneas del proyecto La Paz se toma la palabra es “Hagamos las paces con la naturaleza”. En sus obras se muestra a la naturaleza desde una faceta violenta. ¿Cómo hacer cuando la naturaleza pareciera no querer hacer las paces con nosotros?

CE: Sub_Terra, Sin Cielo y Río por Asalto conforman un trío de piezas, distribuidas por el espacio bajo la curaduría de María Margarita Malagón, que muestran la incomodidad de la naturaleza frente a la intervención humana y tiene una voz, que creíamos que no la tenía. Estas obras manifiestan esa voz y esa reacción de la naturaleza y son evidencia de ese horror que ha sucedido sobre lo natural. Las obras van apareciendo como un tejido entre lo humano y lo natural y buscan hacer sentir que la rebeldía de la naturaleza es verdadera y traer esa faceta “monstruosa” de la naturaleza al frente para que también te sientas en la pequeñez en la que te pones frente a un fenómeno natural y reflexionar en que si tú insistes en meterte con lo natural de una manera indiscriminada obtendrás esa reacción. Las consecuencias se están sintiendo, el calentamiento global y los demás fenómenos naturales. Lo estamos sintiendo. 

 

LPSTLP: ¿Cuál sería la responsabilidad social del arte en nuestro contexto, según su experiencia?

CE: Yo no tomo partido ni creo que alguien deba hacer esto en lugar de aquello. Si no circula por ti y por tu sensibilidad no hay nada más que hacer porque de nada sirve decir cómo debemos ser, sino que debemos ser capaces desde el arte de construir unas piezas que movilicen los miedos, las frustraciones, las emociones y atiendan a eso. El arte no tiene esos propósitos inmediatistas, directos, inductistas; cada uno tiene sus papeles y sus lenguajes: los políticos lo tienen, las academias también, pero el arte lo aborda desde otro lugar. No se busca normativizar nada sino al contrario, estimular la creatividad para invitar a pensar. Desde el arte, o por lo menos en mi caso, creo que no hay forma de resolver nada inmediatamente, sino de poner de presente situaciones de mayor complejidad, difícilmente comprensibles y dejar entrever las capas del conflicto. 

LPSTLP: ¿De qué manera sus obras expuestas en el MAMU nos pueden invitar a hacer las paces con nosotros y con la naturaleza?

CE: Lo que hacemos los artistas es movilizar consciencias y atender el entramado en el que estamos que involucran lo afectivo, lo político, lo natural, lo histórico. Si todo eso no potencia preocupaciones y no enaltece el valor de lo humano y lo natural, pues perdimos el año y no estamos haciendo nada como artistas. La presencia del arte y su poder está en la capacidad de mover fibras desde un lenguaje universal que pueda asimilar e interpretar cualquiera sin importar de donde provenga, desde sus propias particularidades. Esperamos que, si estamos trabajando desde una ética y una profundidad suficiente y necesaria para que este asunto de lo humano y lo natural esté imbricado y responsablemente trabajado, podamos estar moviendo el piso y alterando la comodidad y la posición de echarle la culpa a los demás y librarnos de nuestra responsabilidad. Es una remoción del lugar de cada uno desde lo creativo. 

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