“Nuestra motivación es el amor por lo que hacemos y por quienes lo hacemos”

“Nuestra motivación es el amor por lo que hacemos y por quienes lo hacemos”

Marzo 13, 2020

 

Las artes y la cultura son claves para transformar conflictos porque abren nuevas posibilidades para escuchar, ver, participar y crear juntos. Estas van más allá de los sentidos, emociones y pensamientos puramente racionales y nos permiten experimentar, reflexionar profundamente y conectarnos con realidades complejas. Además, desde distintos sectores, en los últimos tiempos han estado siendo utilizadas como herramientas valiosas que llaman la atención sobre preocupaciones urgentes, hablan y dan testimonio de voces acalladas, conmemoran el pasado, dignifican a la humanidad, resisten ante la opresión y cultivan la empatía y la confianza entre antiguos enemigos.

Colombia se ha convertido en escenario privilegiado para la exploración y emergencia de alternativas orientadas a la mediación y superación de conflictos y a la recuperación del tejido social a partir del uso de las artes y la cultura. Por tal motivo, el proyecto La Paz se toma la palabra convocó a organizaciones, colectivos e instituciones de diferentes puntos de la geografía nacional que desarrollan procesos desde el campo de las artes y la cultura tendientes a construir un mundo más justo, más vibrante y menos violento, por medio de estrategias diversas que pasan por la organización de festivales, el diseño de políticas, la documentación de prácticas comunitarias y el desarrollo de conceptos y teorías, que activan comunidades y construyen puentes que acerquen las diferencias. Valentina Zapata, de la corporación cultural 5ta con 5ta crew, de Bucaramanga, expresa:

“Los ejercicios que realizamos nos invitaron a reflexionar desde lo individual desde nuestros cuerpos nuestras emociones y fortalezas, pero también desde nuestros miedos para luego pensarnos desde lo colectivo y evaluar nuestros logros, desafíos y aprendizajes. Nos encontramos con tantas barreras y vemos que nada cambia a lo grande y eso puedo llegar a frustrarnos, pero luego me encuentro con gente de todos los rincones del país que están haciendo cambios pequeños desde lo local y lo regional, pero todos juntos estamos haciendo impactos grandes desde lo pequeño”.

Colombia le apuesta a la paz desde las artes

Los participantes al encuentro coinciden en que Colombia encuentra en las artes una herramienta para la transformación social debido a su riqueza en diversidad cultural. Las múltiples y muy variadas expresiones culturales en las regiones las hacen únicas; las organizaciones han sabido aprovechar esos lenguajes particulares para llegar a sus comunidades e incentivar amor, sentido de pertenencia y cuidado hacia ellos mismos y hacia el territorio. Adriana Cardona, de la Fundación Nacional Batuta, expresa:

“Colombia le apuesta al arte porque los participantes de los procesos disfrutan las actividades que las organizaciones realizan puesto que les permite identificar, descubrir y potenciar habilidades que estaban dormidas, expresar lo que sienten y piensan y ser escuchados, valorados y cuidados. Es una posibilidad de expresar lo que sentimos y que a veces por medio de las palabras resulta más difícil; nos permite generar otras pautas de interacción mucho más armoniosas, colaborativas, reconocedoras de la diferencia y por eso nos funciona tan bien para aprender otras prácticas de paz en nuestros territorios”.

“Estamos seguros de que en las comunidades que han padecido hechos victimizantes o que han sido llevadas a la precarización de sus condiciones de vida vive un enorme talento que clama ser explotado, y que los detiene es la falta de condiciones para que esas habilidades florezcan y se desarrollen; por eso es que buscamos democratizar el acceso a la cultura desde muy temprana edad y a partir de allí ofrecer otros caminos diferentes a los que las condiciones del conflicto, pero también las decisiones del gobierno o las dinámicas del capitalismo salvaje, les han impuesto”. 

El amor, declaran de manera casi unánime, es la principal motivación que impulsa los procesos adelantados por estas organizaciones. El amor por las personas, por la tierra y por el arte y la creencia en que un mundo mejor es posible permiten sortear las dificultades y desafíos que implica trabajar por la paz en este país. Al respecto, Valentina Zapata, de 5ta con 5ta Crew, comenta:

“El ADN de quien le apuesta a la transformación social, desde el arte o cualquier otra práctica, es el amor, por lo que hace, por el barrio, por la comunidad y eso se va expandiendo. El amor es lo que permite que nos levantemos todos los días a pesar de que pasen cosas malas y volvamos a empezar, a creer y a confiar”. Pablo Quintero, de la iniciativa La montaña que piensa, del municipio de Itagüí, concluye:

Es maravilloso encontrarse a personas, instituciones y organizaciones que le ponen el alma, el corazón y el empeño por motivar el cambio y contribuir a la transformación social, hemos sido muy aporreados por la violencia y aquí estamos varios que queremos ayudar a sanar a nuestra gente. Nosotros buscamos llevar una alternativa diferente a las balas para que aquello que nos divide sea superado por lo que nos junta y eso es el arte. El arte nos permite proponer un lenguaje diferente al del miedo, por el lenguaje del amor y la esperanza. Creo que, sin importar las formas en las que lo manifestemos, a todos nos une el amor por lo que hacemos y por quienes lo hacemos”.

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