Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes, 2do especial

Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes, 2do especial

Diciembre 19, 2019

Continuamos con la presentación de las iniciativas que atendieron a nuestra convocatoria Imaginando juntos desde Colombia, laboratorio de reflexión para pensar el rol de las artes y la cultura en la transformación de conflictos. Este es un primer ejercicio que nos permitirá conectar las múltiples apuestas que se realizan en el país y de esta manera compartir estrategias, saberes, metodologías y prácticas que impulsan el cambio de una manera lúdica y creativa. En esta oportunidad conoceremos a las organizaciones ubicadas en la zona centro del país, estas comparten el interés en atender públicos afectados por distintos fenómenos para que, por medio de las prácticas artísticas, encuentren formas de expresarse y encontrar rutas de superación de sus problemáticas. Da clic en los nombres de las organizaciones para más información: 

Fundación Agentes Culturales - Bogotá DC

Doris Sommer, reconocida académica estadounidense, cree en el lugar protagónico de las artes y las humanidades para fortalecer el juicio crítico y el ejercicio de la plena ciudadanía; para ella, la libertad de pensamiento se fortalece a partir de la estética, de ahí parte Agentes Culturales, una iniciativa que trabaja por la promoción de la lectura, la transformación social y la consolidación de una cultura de paz en nuestro país y la región, usando el arte como recurso principal y que en Colombia opera desde la ciudad de Bogotá.

El principal proceso de esta fundación denomina Pre-Textos, un protocolo pedagógico para promover la lectoescritura, la ciudadanía activa y la creatividad, en entornos escolares o ámbitos de promoción de lectura. La técnica de Pre-Textos es la “acupuntura pedagógica”, esto significa que se hace presión sobre textos en principio complejos para prender la llama de la creatividad y generar apuestas innovadoras para abordar temáticas difíciles y estimular la curiosidad intelectual. La diversidad se convierte en un objeto de admiración y no de resistencia. Con Pre-textos, el aprendizaje intelectual y socioemocional van de la mano.

Agroarte Colombia - Medellín, Antioquia

Agroarte Colombia es un proceso organizativo conformado en el 2002 por habitantes del barrio San Javier (Comuna 13, Medellín), a partir de una apuesta de resistencia frente a las problemáticas desatadas por la Escombrera y las violencias selectivas en la Comuna XIII. Desde entonces, han generado acciones de memoria y de resistencia en la ciudad. La experiencia ha definido dos líneas importantes para esta organización: la siembra y el arte, las cuales se alimentan a través de procesos de formación, producción –agraria y musical–, comunicación y resistencia simbólica. Mediante una metodología del soñar haciendo y una filosofía de resistencia y cambio, Agroarte dinamiza procesos de empoderamiento comunitario y de participación crítica.

Esta organización busca generar procesos de empoderamiento que promuevan la convivencia, la reapropiación del territorio y la generación de lugares comunes en zonas afectadas por el conflicto. Hacemos una apuesta por la transformación y empoderamiento de comunidades y territorios a través de la formación, el arte, la siembra, y la resignificación simbólica de los territorios. Actualmente el colectivo se encuentra integrado por 50 niños, jóvenes y adultos en la ciudad de Medellín que lideran procesos en diferentes barrios, y más de 200 personas en red en todo el país formados en la metodología Agroarte y que son multiplicadores.

Fundación Nacional Batuta - Bogotá DC

Desde hace 28 años, la Fundación Nacional Batuta contribuye con el mejoramiento de la calidad de vida de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Colombia, mediante una formación musical de excelencia, centrada en la práctica colectiva, desde una perspectiva de inclusión social, derechos y diversidad cultural. “Batuta ha estado presente en lugares de Colombia donde la violencia ha tenido una fuerte presencia y en las regiones con mayor vulnerabilidad social y ha trabajado mediante coros, ensambles de iniciación musical y orquestas en lugares donde la música nunca había llegado la música como parte de los derechos de la ciudadanía y hemos llegado a personas que no habían pensado que la música pudiera brindarles un camino inspirador y un escenario para relacionarse con otros y conectarse con la idea de la diversidad cultural de este país” María Claudia Parias, presidenta ejecutiva de la Fundación. 

La Fundación Nacional Batuta trabaja por el desarrollo integral y la mejora de la calidad de vida de niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ) en zonas vulnerables, por la construcción de tejido social, la generación de espacios de reconciliación y convivencia, y por la construcción de capacidades individuales útiles para ejercer una participación activa en la sociedad. De igual forma, por la democratización del acceso de estos NNAJ y sus comunidades a una oferta cultural, a la integración social, a fortalecer los procesos musicales, culturales y educativos en el territorio nacional y por la promoción de la diversidad cultural.

Actualmente, esta organización cuenta con 198 centros de educación musical en toda la geografía colombiana. El Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Colombia Batuta ha creado y opera 45 orquestas sinfónicas, 380 coros infantiles y 700 ensambles de iniciación musical que marcan un referente importante que representan lo que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de nuestro país son capaces de alcanzar musicalmente.

Museo Casa de la Memoria - Medellín, Antioquia

El Museo Casa de la Memoria fue creado en 2006, a partir de una iniciativa del Programa de Atención de Víctimas de la Alcaldía de Medellín, con el fin de contribuir desde el ejercicio de la memoria en escenarios de diálogos abiertos y plurales, críticos y reflexivos, a la comprensión y superación del conflicto armado y las diversas violencias de Medellín, Antioquia y el país.

“Somos un espacio en el corazón de la ciudad donde las memorias del conflicto armado que vive Colombia tienen un lugar físico y simbólico, desde el que pretendemos actuar en la transformación cultural que anhelamos. Somos memorias vivas, ver para no repetir”.

Este museo contribuye a la comprensión y superación del conflicto armado en el país por medio de la construcción de memorias como espacios de reparación simbólica. Por medio de la memoria buscan elevar la dignidad de las personas afectadas y elevar la consciencia de todos para ayudar la transformación de la sociedad hacia una que pueda resolver sus conflictos de manera no violenta. Es una casa de diálogo y el encuentro para entender lo que ocurrió y lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, reencontrar la esperanza y pensar en otros futuros posibles.

Corporación La Tartana – Itagüí, Antioquia

El Pedregal fue una de las veredas más golpeadas por la violencia, la gente de la comunidad tenía miedo de salir después de las seis de la tarde y moverse de un lado a otro suponía un peligro por la instalación de fronteras invisibles. Ahora la historia que cuentan los lugareños es otra, pues la ola de dolor en la que se vio sumergida durante tantos años se ha visto transformada por medio del arte y del color. Esa ha sido la labor de la Corporación La Tartana, un colectivo artístico que ha ido más allá del arte y ha aportado a la convivencia, a alimentar sueños en donde antes había sombras. Como artistas, se dieron a la tarea de cultivar un entorno más sensible, que invite a la reflexión, al reconocimiento individual y colectivo y a la estimulación de la imaginación, mediante un espacio de arte, que sea más confortable y lúdico para aquellos que nos visitan, que hoy es conocido como La montaña que piensa. 

 La Montaña que piensa es como se conoce actualmente al cerro de Manzanillo y constituye el proceso más significativo de la corporación La Tartana: “Iniciaron con talleres de pintura y arcilla y muchos de los muchachos de la zona participaron, entonces ellos se dieron cuenta de que había otro camino, esos pelaos por los que uno no daba un peso fueron rescatados por la cultura y el arte”, comenta Magalí Pabón, líder comunitaria de la vereda El Pedregal, en Itagüí, refiriéndose a las múltiples obras artísticas que adornan el sendero que conduce a la sala de teatro de la corporación, en donde realizan diferentes actividades y ejercicios relacionados con el arte y la cultura. Estas actividades han logrado integrar a las comunidades veredales de este municipio antiqueño, aisladas por el abandono estatal y por los fenómenos de violencia y criminalidad que acontecían en este sector.  

“Prevenir la violencia es responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos, desde nuestro rol nos dimos a la tarea de cultivar un entorno más sensible, que invite a la reflexión, al reconocimiento individual y colectivo y a la estimulación de la imaginación, mediante un espacio lleno de arte, que sea más confortable y lúdico para quienes vivimos aquí y para aquellos que nos visitan”, expresa Pablo Quintero, uno de los líderes de esta corporación. 

Titiribiblioteca Comunitaria – Ibagué, Tolima

Después del desastre natural de Mocoa, en 2017, la artista Diana Hoyos junto a un grupo de colegas decidieron ir a los lugares afectados llevando títeres y libros para proponer una propuesta de trabajo en la que vincularon el arte de los títeres con el de la literatura como pretexto para pensarse el territorio. Dos años después, esta apuesta es conocida como Titiribiblioteca Comunitaria, y su objetivo sigue siendo generar, a través de los espacios artísticos, culturales y ambientales, un sentir del lugar que se habita y un reconocimiento del espacio para proponer alternativas de cuidado y transformación del mismo.  

La innovación que tiene la Titiribiblioteca es que a través del trabajo con los niños se vincula a los adultos para poder establecer un puente de comunicación intergeneracional para compartir ideas e iniciativas de recuperación del entorno. “El encuentro entre adultos y niños es muy valioso porque ambos grupos poblacionales hacen sus lecturas particulares del territorio: sus necesidades, riesgos, conflictos y posibilidades. Los niños crean obras de títeres en la que se plasman las necesidades, visiones y alternativas que desde ellos se proponen para superarlas. Estas propuestas se llevan a los adultos para que en conjunto se haga un plan de trabajo con las instituciones”. Diana denomina este ejercicio como planeación participativa de la comunidad a partir de las artes.

Además del grupo en el barrio Buenaventura de Ibagué, actualmente han sido conformados dos semilleros de formación artística ambiental en el sector más deprimido de la microcuenca en Ibagué, donde el tráfico de drogas tenía mucha presencia. “Lo que hacemos es una propuesta de educación popular ambiental para hacer las paces con la naturaleza”. 

Laboratorio del Espíritu – El Retiro, Antioquia

“La realidad de Colombia es dura y la del campo es aun más. Para el Laboratorio del Espíritu, la paz es dar luz a la vida de cada niño, joven y adulto. Por esto para nosotros las cosas son simples: contamos cuentos hermosos, escribimos, nos abrazamos, jugamos, conocemos la naturaleza y lloramos juntos. Llevamos a los niños a conocer el mar y durante todo el año damos clases de música con enfoque colombiano; con la creación de la red de bibliotecas rurales conocemos los libros de las escuelas rurales, compartimos alrededor del fuego una lectura en voz alta del periódico Monteadentro. Recibimos a todos con los brazos abiertos”. Con estas palabras, Luz Mirella Bedoya, coordinadora de Laboratorio del Espíritu describe esta iniciativa ubicada en las montañas antioqueñas desde el año 2009.

Después de diez años, esta organización ha logrado expandir su influencia a más territorio rural, a más niños y colegios, y a más programas. Sus cifras reflejan su trabajo intenso y su dedicación: 

  • 1.500 visitas mensuales a la biblioteca entre niños, jóvenes y adultos.
  • 200 asistentes anuales a los talleres de lectura y escritura creativa.
  • 200 niños campesinos (y 15 adultos), han sido llevados a conocer el mar.
  • 128 participantes anuales en la escuela de música (de los cuales 3 son adultos).
  • 200 asistentes anuales a las tertulias alrededor del periódico.
  • 292 niños participantes de los programas en las veredas lejanas con música y lectura y escritura.

Los programas del LdE se fundamentan en estrategias que desarrollan competencias en lectura y escritura creativa, estimulación del lenguaje en la primera infancia, enseñanza de TICs, iniciación musical y enseñanza de música instrumental y estudio de las mariposas de la región. 

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