Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes. 3er especial

Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes. 3er especial

Diciembre 29, 2019

Esta es la última entrega del especial en el que presentamos a las iniciativas convocadas a participar en el encuentro Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes, organizado por el proyecto La Paz se toma la palabra. Este evento se realiza como parte de las actividades que la subgerencia cultural del Banco de la República realiza en calidad de representante por Colombia de la plataforma IMPACT -Imagining Together Platform for Arts, Culture and Conflict Transformation-, una colaboración internacional  que surge de la alianza entre Brandeis University en Boston, Juniata College y la Universidad de Masebi en Kisumu, Kenia, para diseñar y activar estrategias que permitan fortalecer el ecosistema de artes, cultura y transformación de conflictos a nivel internacional. A continuación, damos a conocer a aquellos procesos llevados a cabo en el las zonas Pacífico y sur del país. Da clic en los nombres de las organizaciones para acceder a más información: 

ASOCIACIÓN CULTURAL ROSTROS URBANOS – Buenaventura, Valle del Cauca

El 19 de abril de 2005, doce jóvenes del barrio Punta del Este, en el municipio de Buenaventura, fueron inusualmente convocados para jugar un partido de fútbol; allí, sin mayores explicaciones, fueron asesinados por los paramilitares. Hechos atroces como este han marcado las vidas de chicos y chicas que, desde su liderazgo social, buscan defender los derechos de las juventudes para alejarlos de las dinámicas de violencia que tienen cabida en esta ciudad-puerto del Pacífico colombiano.

Entre estos jóvenes destacan Leonard Rentería y Víctor Angulo, conocido como “Stand”, líderes de la Asociación Cultural Rostros Urbanos. Esta organización juvenil, desde 2010 utiliza el arte en la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y de la vinculación de jóvenes a los grupos armados ilegales en Buenaventura. Esta asociación vincula la cultura Hip Hop, combinada con saberes y prácticas tradicionales del territorio, para brindar herramientas y adelantar acciones en temas de derechos humanos, salud sexual y reproductiva y defensa del territorio.

“Nos enfocamos en los proyectos de vida con adolescentes y jóvenes. Tenemos una línea de investigación en la que indagamos las dinámicas que se dan a raíz de las transformaciones culturales como consecuencia del conflicto y una línea de incidencia política y social que pretende generar que la toma de decisiones aporte al fortalecimiento de las comunidades. La idea es empoderar a las comunidades del valor de sus derechos para que puedan exigirlos”, expresa Leonard Rentería. El proyecto Recuperando la esquina busca resignificar espacios marcados en barrios y comunas del municipio en los que es común encontrar a jóvenes asociados al consumo de drogas, el pandillismo y la criminalidad; a partir del arte, dichos jóvenes son convocados para que aprovechen el tiempo libre de manera lúdica y formativa, es así como estos jóvenes pasan a ser referentes comunitarios a partir del canto y la composición musical, el grafiti y el muralismo y la danza urbana.

Varios de los integrantes de esta organización han sido víctimas del conflicto y cuentan con esquema de protección debido a las constantes amenazas que reciben debido a su activismo social. Sin embargo, ellos consideran que su labor es necesaria y que es importante ampliar el llamado a los jóvenes, puesto que serán ellos los responsables de las decisiones políticas del futuro cercano en su comunidad. 

BIBLIOGHETTO – Cali, Valle del Cauca

El barrio Petecuy, nombrado en honor al cacique que gobernaba el Valle de Lily y que combatió a los españoles durante la colonia, está ubicado en el nororiente de la ciudad de Cali; este sector ha sido progresivamente poblado por personas víctimas del desplazamiento forzado provenientes del sur y del Pacífico colombiano, al igual que por excombatientes de la guerrilla y los paramilitares. Allí creció Gustavo Gutiérrez, líder de Biblioguetto. 

Cuando Gustavo terminó el bachillerato, si bien no estaba metido en pandillas ni consumía drogas, como él lo dice, no contaba con muchas opciones para continuar estudiando, por lo que decidió dedicarse a vender chance. Para ese entonces ocurrió una ola invernal muy fuerte en la ciudad que impactó especialmente a su barrio, y ocasionó que más de 200 niños afectados por el fenómeno natural se concentraran en un albergue. Esa fue la oportunidad para que Gustavo y sus amigos iniciaran su proyecto cultural en el barrio: “El presidente de la Junta de Acción Comunal de esa época me invitó a mí y a mis amigos a que, en lugar de no estar haciendo nada, lleváramos actividades a niños. Algunos llevaron fútbol, otros se disfrazaron de payasos, yo llevé libros”. Cuando culminó la emergencia terminaron las actividades culturales y recreativas, no obstante, la gente del barrio le preguntaba “¿Será que tiene que ocurrir otra emergencia para que ustedes vuelvan con sus actividades?”, esa pregunta recurrente los motivó a conformar el Biblioguetto, en 2005. 

Gustavo, a pesar de contar con un acceso limitado a los libros, siempre tuvo una estrecha relación con estos: “Las iniciativas que existen en Colombia alrededor del libro me parecían muy bonitas, el biblioburro, la bibliocanoa, el bibliocirco, el bibliobús... especialmente el biblioburro porque este se metía en zonas de conflicto entre los paramilitares y la guerrilla y se convertía en una opción para los niños. Luego noté que en mi barrio no había una biblioteca y me propuse llevar los libros justamente a las esquinas, a esos lugares más problemáticos”. El proyecto del Biblioguetto hoy crece y late en el corazón mismo de la comunidad, sintonizándose con sus problemas y proponiendo desde la literatura, el teatro, el arte y el deporte, una reflexión continuada y responsable sobre los problemas del barrio. Por esto, la organización de Gustavo ha diversificado sus actividades y ahora los chicos hacen cortometrajes, campeonatos de futbol femenino, obras de teatro, capacitaciones, talleres y vacaciones recreativas, entre otras: “Biblioguetto es la prueba de que las palabras ayudan a un pueblo, a un barrio, a una ciudad; a luchar con las palabras antes que con las armas”.

ESCUELA AUDIOVISUAL BELÉN DE LOS ANDAQUÍES – Florencia, Caquetá

La escuela audiovisual infantil de Belén de los Andaquíes en Caquetá es un proyecto que se inició en 2005 y hoy en día es un verdadero centro de producción audiovisual en el que se cuentan las historias locales desde la perspectiva de los niños de la comunidad. Esta organización está dedicada a la exploración del lenguaje audiovisual y el uso de tecnologías de la comunicación para la producción en colectivo de piezas audiovisuales y multimedia que, en colaboración con niñas, niños y jóvenes, aporten al autorreconocimiento de valores socioculturales y capacidades para la construcción de un plan de vida.

El amor por el territorio y la memoria han llevado a Alirio González a la creación de esta escuela audiovisual infantil, un proyecto en donde, a partir de conversaciones entre grupos de niños, se han creado decenas de películas, animaciones, un canal de televisión, un programa de radio, premios y viajes. “Sin historia no hay cámara”, de este principio surgen los procesos creativos en la escuela audiovisual infantil en la que los niños, niñas y jóvenes participantes se alimentan de las historias locales, el trabajo local y sus propias visiones para resultar en las películas de las cuales están orgullosos. El equipo está conformado por académicos y profesionales que trabajan en los campos de la televisión, el cine y la academia en investigaciones y procesos de comunicación para el cambio social, la gestión social y la producción audiovisual. Gracias a este proyecto los niños de Belén de los Andaquíes han podido aprovechar un espacio lleno de historias e imaginación y así dejar al margen, al menos por un momento, los enfrentamientos entre las facciones del conflicto armado que han asolado su territorio durante décadas. 

FEMINAL CREW – Cali, Valle del Cauca

Es un colectivo de mujeres Hiphoppers que inicio en abril del 2010 en Santiago de Cali con el propósito de generar el empoderamiento de las mujeres por medio de los elementos de la Cultura Hip Hop, (Breakin, Rap, Graffiti, Deejay). Sin embargo, a través del tiempo descubrieron que la danza urbana -Breakin se convirtió el principal elemento que les ayudó a consolidar y ejecutar los objetivos del colectivo.

El Breakin se ha convertido en la herramienta pedagógica que les ha permitido al Colectivo Feminal Crew fortalecer habilidades para la vida, generar procesos de inclusión social, tejer vínculos sociales, reconocer y promover procesos de equidad de género, tejer redes de solidaridad y promover procesos pedagógicos alternativos e incluyentes. Este colectivo concentra sus esfuerzos en cuatro ejes principales: la producción de eventos, la circulación artística, la formación y la investigación. 

Uno de sus proyectos bandera es Jam Kids, liderado por Daniela Núñez, quien se ha formado como licenciada en educación popular para vincular las artes asociadas al hip hop a procesos pedagógicos para la primera infancia, con el objetivo de recuperar vínculos sociales a través de la danza, el deporte y la recreación. Al respecto, Daniela expresa: “Nos dimos de que en el mundo del hip hop no hay actividades o espacios pensados para niños. La idea es que desde muy temprana edad los niños y las niñas puedan asumir su cuerpo como su primer territorio y puedan conocerse y expresar con el cuerpo sus emociones”. 

FUNDACIÓN RAYUELA – Pasto, Nariño

Desde el año 1996, Rayuela, como grupo de Teatro y Títeres, incursiona en labores comunitarias y educativas con estrategias de pedagogía lúdica en el departamento de Nariño y zonas aledañas del Sur de Colombia. En 2004 se constituyó como ONG dedicada también al fomento de la lectura como estrategia para la construcción de Tejido Social.

Esta Fundación está convencida de que la lúdica es inherente al ser humano, por su necesidad inquietante de cambio y por su inquietante búsqueda de canales de expresión. El teatro y los títeres son utilizados por esta fundación como lenguajes, canales de expresión e introspección que facilitan la comprensión del propio ser, de la pluralidad de cuerpos que nos conforman, y del gran cuerpo social que conformamos. Igualmente, la palabra, en sus formas oral o escrita, constituye una poderosa herramienta constructora de imágenes. A partir de ahí, se han propuesto revalorar el uso y la dimensión de las palabras, por medio de compartir historias, narrar, propiciar momentos donde escuchar al otro sea lo más valioso y detener el tiempo nada más que para escuchar.  Este propósito lo hemos enmarcado en una oferta de construcción ciudadana denominada Convivencia Pacífica.

“Hemos considerado la disolución entre arte y educación como la gran falencia de la sociedad humana. Cuando los procesos educativos comprometen su ruta desde la búsqueda metodológica priorizando al ser y su desarrollo integral, se logra hacer memoria en el educando, y para eso las artes son las grandes facilitadoras”, expresa Miguel Ángel Gómez, líder de esta fundación. 

JÓVENES CREADORES DEL CHOCÓ - Quibdó, Chocó

La Corporación Jóvenes Creadores del Chocó es una organización sin ánimo de lucro, social y cultural que, desde 2009, se ha propuesto visibilizar, promover, rememorar, fortalecer, incentivar y producir bienes y/o servicios artísticos y culturales que resalten la grandeza de la cultura chocoana a nivel nacional e internacional. Es de su interés hacer de la cultura un verdadero entorno protector, en donde se generen espacios de convivencia pacífica, se potencie el pensamiento crítico, creativo e innovador, la construcción de proyectos de vida y el ejercicio del liderazgo al interior de las comunidades. A través de sus tres áreas de formación artística -teatro, danza tradicional y urbana- ha vinculado a más de 300 niños, niñas, adolescentes y jóvenes que en su diario vivir están en la búsqueda de otras alternativas de vida.

Con su baile, jóvenes creadores del Chocó nos dejan saber sus preocupaciones sobre el mundo que les rodea, la guerra, la falta de oportunidades, la seguridad alimentaria amenazada por el extractivismo y el mercurio que invade los ríos, el racismo, el desplazamiento forzoso, el clasismo y sexismo, todas ellas, inequidades articuladas que los privan de oportunidades y que por lo tanto son cuestionadas durante sus bailes con el propósito de reclamar sus derechos fundamentales para una vida presente y futura  en armonía y paz.

PLU CON PLA – Tumaco, Nariño

“Plu Con Pla” hace referencia a un plato típico de Tumaco: plumuda con plátano. La plumuda es un pez que tiene muchas espinas y que sólo se come en Tumaco. El grupo musical Plu Con Pla es producto del proceso de investigación, apropiación, enseñanza, dinamización y difusión de las diferentes manifestaciones culturales de los pueblos afrodescendientes del pacífico sur, adelantado por la fundación escuela folclórica del pacífico sur Tumac, fundada en Tumaco en el año 1969 por poblaciones vulnerables. Luego, la misma fundación abrió otra sede en la ciudad de Medellín en 2008. Su director, Harold Tenorio, estudió Antropología en la Universidad de los Andes, gracias a una beca; luego viajó como bailarín a Zimbawe, al África a tener un encuentro con sus raíces profundas para regresar posteriormente a Tumaco a enseñar música.

La propuesta musical de Plu Con Pla consiste en realizar una fusión de temas propios de la música tradicional afro del Pacífico sur colombiano con ritmos afro-urbanos como el reggae, el dancehall, y el ragamuffin, entre otros. Esta agrupación no utiliza simplemente los instrumentos tradicionales para interpretar un género musical específico, sino que crea nuevos sonidos a partir de diferentes aires de los ritmos mencionados, conservando algunas propiedades musicales de cada uno. El producto musical siempre es diferente y difícil de clasificar.

El título de su primer EP “No Más Velorio” habla por sí mismo. Manda un mensaje poderoso sobre el impacto catastrófico que tuvo la guerra civil en la región. “Pedimos perdón por lo que sea que hayamos hecho y viviremos en el aire, así no le haremos daño a nadie. Nosotros lo trabajamos era nuestro territorio. Ahí se lo dejamos, no queremos más velorio.”

SECRETARÍA DE PAZ Y CULTURA CIUDADANA – Cali, Valle del Cauca

La Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana, a través de la subsecretaría de Derechos Humanos y Construcción de paz, por medio del subproceso de Laboratorios de Paz, cuenta con distintos proyectos enfocados en la promoción de la cultura de paz y la prevención de la violencia. La propuesta metodológica cuenta con un enfoque en la transformación de ciudad, que incluye las fronteras invisibles presentes en los territorios y la prevención de violencia, el uso y utilización en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Los procesos pedagógicos adelantados por esta secretaría promueven el liderazgo de nuevos espacios que generen diálogos, reflexiones y discursos en torno a la paz en la ciudad de Cali.

El proyecto “La Paz es Mi Cuento” está enfocado en fomentar la reflexión sobre la paz en la niñez, así como en fortalecer la prevención del reclutamiento infantil. El proyecto “Sumar Paz Restando Violencias” busca desarrollar procesos de formación de constructores de paz en contextos educativos y comunitarios, a partir del fortalecimiento de habilidades para la prevención de la violencia y la transformación pacífica de los conflictos en adolescentes de 14 a 18 años. Por último, “Yo no Parí para la Muerte”, busca capacitar a cuidadores y líderes sociales como gestores de paz fomentando y fortaleciendo relaciones familiares y comunitarias, propiciando la transformación pacífica de conflictos, la ética del cuidado, las habilidades de crianza con enfoque de género y perspectiva diferencial. 

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