La red de mediadores de La Paz se toma la palabra se sumó a la Semana por la Paz

La red de mediadores de La Paz se toma la palabra se sumó a la Semana por la Paz

Septiembre 16, 2019

Del 2 al 9 de septiembre se llevó a cabo en el país la Semana por la paz, iniciativa que lleva 25 años convocando a múltiples actores sociales (universidades, organizaciones, colectivos, ONG y personas) quienes, desde sus distintos campos de acción, muestran un compromiso por promover culturas de paz a lo largo y ancho del país. Varios mediadores culturales que hacen parte de nuestra red se han sumado a esta apuesta y, desde sus territorios particulares, realizaron actividades con distintos públicos para llevar mensajes de paz, convivencia y reconciliación. A continuación, presentamos el trabajo adelantado por las mediadoras Iveth Hernández, en Galapa, Atlántico; Adriana Toro, en Honda, Tolima; Consuelo Salgado, en Sincelejo y el mediador Alfredo Gutiérrez, en Barranquilla.

Iveth Hernández: “Conocer nuestro entorno es el primer paso para quererlo y cuidarlo”

En la escuela del municipio de Repelón, Atlántico, llevé el proceso de la Paz se toma la palabra para invitarlos a reflexionar acerca de cómo podemos trabajar desde las aulas, por medio de la narración oral tradicional, para establecer relaciones de paz con la naturaleza. En la escuela realicé un taller de identidad que permite ubicar a los estudiantes en su contexto para que conozcan más profundamente dónde viven, cómo se llaman los lugares, animales, ríos y cuencas de su territorio y qué pueden hacer por su municipio. Utilizo un cuento wayuú de una de las mediadoras del proyecto, Lindantonella Solano, para explorar la historia de cada uno de los participantes y la historia del pueblo. También trabajo con animales que están en peligro de extinción como el coyongo de la costa Caribe, el pez capitán de Bogotá, los periquitos australianos de San Andrés para establecer conexión con nuestro medioambiente y generar la conciencia acerca del cuidado de la naturaleza y de ponernos en los zapatos de estas especies.

Adriana Toro: “Rechazamos todas las formas de discriminación”

En la sala infantil del centro cultural de Honda hicimos dos actividades abiertas a todo público con la herramienta El tendedero de paz. Allí las personas consignaban en papeles lo que piensa, quieren y anhelan con respecto a la paz en su comunidad. Cada uno destacó un hecho de paz en el municipio.  Había una señora de 80 años que aprovechó para contarnos cómo era el municipio en sus tiempos; los jóvenes expresaron sus incomodidades respecto al bullying y la discriminación que encuentran en los colegios por cuestiones de raza o discapacidad. Y los más pequeños manifestaban su rechazo a la violencia que evidencian en sus familias, en sus relatos y dibujos plasmaron sus deseos de paz en el interior de las familias.

Consuelo Salgado: “Mi comunidad es territorio de paz”

Con el lema “Mi comunidad es territorio de paz”, llegamos a la comunidad de Rabo Largo, perteneciente al corregimiento de la Gallera, en Sincelejo, y utilizamos el libro Los niños piensan la Paz, de la herramienta bolsa de juegos. Por medio de este libro compartimos los mensajes de Paz de niños ubicados en diferentes ciudades. Luego, los pequeños participantes respondieron a la pregunta “¿Qué significa la Paz?” a través de un dibujo y propiciamos el diálogo derivado de sus creaciones. Dentro de la actividad se abordaron temas relacionados con el fortalecimiento del espacio que habitamos, el cuidado de la naturaleza, el trabajo en equipo y el derecho a la recreación. Todos estos temas nos ayudan a integrarnos como seres humanos en construcción de Paz. Con esta actividad buscamos contribuir al reconocimiento de la importancia de los niños y adolescentes como sujetos de derechos y actores centrales en los procesos de construcción de paz y reconciliación en nuestro país.

Alfredo González: “Espacio público, espacio de paz”

Desde la Fundación La Sombra del Matarratón acogimos las estrategias de la paz se toma la palabra y tomamos un poco de las diferentes herramientas como Frente al Otro y De Toda la Gente para desarrollar una actividad denominada Yo me desarmo. Creemos que desarmarnos desde nuestras palabras, que son reflejo de nuestras acciones, podemos ir logrando construir culturas de paz. En una urna las personas depositan palabras que impiden la convivencia y en un tendedero colgamos las palabras que aportan a la generación de paz y memoria. También tenemos la actividad El jardín de las palabras, con la que vamos a sembrar simbólicamente palabras en nuestro entorno, porque necesitamos generar espacios de convivencia y armonía. Por medio de unos habladores, proporcionados por la ONG World Vision, los participantes, de mayoría estudiantes de la Universidad de la Costa y la Universidad Simón Bolívar, pueden escoger la palabra con la que más se identifique para plantarla en las inmediaciones de estos campus. 

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