Blog de EstebanNarvaez

Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes. 3er especial

Esta es la última entrega del especial en el que presentamos a las iniciativas convocadas a participar en el encuentro Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes, organizado por el proyecto La Paz se toma la palabra. Este evento se realiza como parte de las actividades que la subgerencia cultural del Banco de la República realiza en calidad de representante por Colombia de la plataforma IMPACT -Imagining Together Platform for Arts, Culture and Conflict Transformation-, una colaboración internacional  que surge de la alianza entre Brandeis University en Boston, Juniata College y la Universidad de Masebi en Kisumu, Kenia, para diseñar y activar estrategias que permitan fortalecer el ecosistema de artes, cultura y transformación de conflictos a nivel internacional. A continuación, damos a conocer a aquellos procesos llevados a cabo en el las zonas Pacífico y sur del país. Da clic en los nombres de las organizaciones para acceder a más información: 

ASOCIACIÓN CULTURAL ROSTROS URBANOS – Buenaventura, Valle del Cauca

El 19 de abril de 2005, doce jóvenes del barrio Punta del Este, en el municipio de Buenaventura, fueron inusualmente convocados para jugar un partido de fútbol; allí, sin mayores explicaciones, fueron asesinados por los paramilitares. Hechos atroces como este han marcado las vidas de chicos y chicas que, desde su liderazgo social, buscan defender los derechos de las juventudes para alejarlos de las dinámicas de violencia que tienen cabida en esta ciudad-puerto del Pacífico colombiano.

Entre estos jóvenes destacan Leonard Rentería y Víctor Angulo, conocido como “Stand”, líderes de la Asociación Cultural Rostros Urbanos. Esta organización juvenil, desde 2010 utiliza el arte en la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y de la vinculación de jóvenes a los grupos armados ilegales en Buenaventura. Esta asociación vincula la cultura Hip Hop, combinada con saberes y prácticas tradicionales del territorio, para brindar herramientas y adelantar acciones en temas de derechos humanos, salud sexual y reproductiva y defensa del territorio.

“Nos enfocamos en los proyectos de vida con adolescentes y jóvenes. Tenemos una línea de investigación en la que indagamos las dinámicas que se dan a raíz de las transformaciones culturales como consecuencia del conflicto y una línea de incidencia política y social que pretende generar que la toma de decisiones aporte al fortalecimiento de las comunidades. La idea es empoderar a las comunidades del valor de sus derechos para que puedan exigirlos”, expresa Leonard Rentería. El proyecto Recuperando la esquina busca resignificar espacios marcados en barrios y comunas del municipio en los que es común encontrar a jóvenes asociados al consumo de drogas, el pandillismo y la criminalidad; a partir del arte, dichos jóvenes son convocados para que aprovechen el tiempo libre de manera lúdica y formativa, es así como estos jóvenes pasan a ser referentes comunitarios a partir del canto y la composición musical, el grafiti y el muralismo y la danza urbana.

Varios de los integrantes de esta organización han sido víctimas del conflicto y cuentan con esquema de protección debido a las constantes amenazas que reciben debido a su activismo social. Sin embargo, ellos consideran que su labor es necesaria y que es importante ampliar el llamado a los jóvenes, puesto que serán ellos los responsables de las decisiones políticas del futuro cercano en su comunidad. 

BIBLIOGHETTO – Cali, Valle del Cauca

El barrio Petecuy, nombrado en honor al cacique que gobernaba el Valle de Lily y que combatió a los españoles durante la colonia, está ubicado en el nororiente de la ciudad de Cali; este sector ha sido progresivamente poblado por personas víctimas del desplazamiento forzado provenientes del sur y del Pacífico colombiano, al igual que por excombatientes de la guerrilla y los paramilitares. Allí creció Gustavo Gutiérrez, líder de Biblioguetto. 

Cuando Gustavo terminó el bachillerato, si bien no estaba metido en pandillas ni consumía drogas, como él lo dice, no contaba con muchas opciones para continuar estudiando, por lo que decidió dedicarse a vender chance. Para ese entonces ocurrió una ola invernal muy fuerte en la ciudad que impactó especialmente a su barrio, y ocasionó que más de 200 niños afectados por el fenómeno natural se concentraran en un albergue. Esa fue la oportunidad para que Gustavo y sus amigos iniciaran su proyecto cultural en el barrio: “El presidente de la Junta de Acción Comunal de esa época me invitó a mí y a mis amigos a que, en lugar de no estar haciendo nada, lleváramos actividades a niños. Algunos llevaron fútbol, otros se disfrazaron de payasos, yo llevé libros”. Cuando culminó la emergencia terminaron las actividades culturales y recreativas, no obstante, la gente del barrio le preguntaba “¿Será que tiene que ocurrir otra emergencia para que ustedes vuelvan con sus actividades?”, esa pregunta recurrente los motivó a conformar el Biblioguetto, en 2005. 

Gustavo, a pesar de contar con un acceso limitado a los libros, siempre tuvo una estrecha relación con estos: “Las iniciativas que existen en Colombia alrededor del libro me parecían muy bonitas, el biblioburro, la bibliocanoa, el bibliocirco, el bibliobús... especialmente el biblioburro porque este se metía en zonas de conflicto entre los paramilitares y la guerrilla y se convertía en una opción para los niños. Luego noté que en mi barrio no había una biblioteca y me propuse llevar los libros justamente a las esquinas, a esos lugares más problemáticos”. El proyecto del Biblioguetto hoy crece y late en el corazón mismo de la comunidad, sintonizándose con sus problemas y proponiendo desde la literatura, el teatro, el arte y el deporte, una reflexión continuada y responsable sobre los problemas del barrio. Por esto, la organización de Gustavo ha diversificado sus actividades y ahora los chicos hacen cortometrajes, campeonatos de futbol femenino, obras de teatro, capacitaciones, talleres y vacaciones recreativas, entre otras: “Biblioguetto es la prueba de que las palabras ayudan a un pueblo, a un barrio, a una ciudad; a luchar con las palabras antes que con las armas”.

ESCUELA AUDIOVISUAL BELÉN DE LOS ANDAQUÍES – Florencia, Caquetá

La escuela audiovisual infantil de Belén de los Andaquíes en Caquetá es un proyecto que se inició en 2005 y hoy en día es un verdadero centro de producción audiovisual en el que se cuentan las historias locales desde la perspectiva de los niños de la comunidad. Esta organización está dedicada a la exploración del lenguaje audiovisual y el uso de tecnologías de la comunicación para la producción en colectivo de piezas audiovisuales y multimedia que, en colaboración con niñas, niños y jóvenes, aporten al autorreconocimiento de valores socioculturales y capacidades para la construcción de un plan de vida.

El amor por el territorio y la memoria han llevado a Alirio González a la creación de esta escuela audiovisual infantil, un proyecto en donde, a partir de conversaciones entre grupos de niños, se han creado decenas de películas, animaciones, un canal de televisión, un programa de radio, premios y viajes. “Sin historia no hay cámara”, de este principio surgen los procesos creativos en la escuela audiovisual infantil en la que los niños, niñas y jóvenes participantes se alimentan de las historias locales, el trabajo local y sus propias visiones para resultar en las películas de las cuales están orgullosos. El equipo está conformado por académicos y profesionales que trabajan en los campos de la televisión, el cine y la academia en investigaciones y procesos de comunicación para el cambio social, la gestión social y la producción audiovisual. Gracias a este proyecto los niños de Belén de los Andaquíes han podido aprovechar un espacio lleno de historias e imaginación y así dejar al margen, al menos por un momento, los enfrentamientos entre las facciones del conflicto armado que han asolado su territorio durante décadas. 

FEMINAL CREW – Cali, Valle del Cauca

Es un colectivo de mujeres Hiphoppers que inicio en abril del 2010 en Santiago de Cali con el propósito de generar el empoderamiento de las mujeres por medio de los elementos de la Cultura Hip Hop, (Breakin, Rap, Graffiti, Deejay). Sin embargo, a través del tiempo descubrieron que la danza urbana -Breakin se convirtió el principal elemento que les ayudó a consolidar y ejecutar los objetivos del colectivo.

El Breakin se ha convertido en la herramienta pedagógica que les ha permitido al Colectivo Feminal Crew fortalecer habilidades para la vida, generar procesos de inclusión social, tejer vínculos sociales, reconocer y promover procesos de equidad de género, tejer redes de solidaridad y promover procesos pedagógicos alternativos e incluyentes. Este colectivo concentra sus esfuerzos en cuatro ejes principales: la producción de eventos, la circulación artística, la formación y la investigación. 

Uno de sus proyectos bandera es Jam Kids, liderado por Daniela Núñez, quien se ha formado como licenciada en educación popular para vincular las artes asociadas al hip hop a procesos pedagógicos para la primera infancia, con el objetivo de recuperar vínculos sociales a través de la danza, el deporte y la recreación. Al respecto, Daniela expresa: “Nos dimos de que en el mundo del hip hop no hay actividades o espacios pensados para niños. La idea es que desde muy temprana edad los niños y las niñas puedan asumir su cuerpo como su primer territorio y puedan conocerse y expresar con el cuerpo sus emociones”. 

FUNDACIÓN RAYUELA – Pasto, Nariño

Desde el año 1996, Rayuela, como grupo de Teatro y Títeres, incursiona en labores comunitarias y educativas con estrategias de pedagogía lúdica en el departamento de Nariño y zonas aledañas del Sur de Colombia. En 2004 se constituyó como ONG dedicada también al fomento de la lectura como estrategia para la construcción de Tejido Social.

Esta Fundación está convencida de que la lúdica es inherente al ser humano, por su necesidad inquietante de cambio y por su inquietante búsqueda de canales de expresión. El teatro y los títeres son utilizados por esta fundación como lenguajes, canales de expresión e introspección que facilitan la comprensión del propio ser, de la pluralidad de cuerpos que nos conforman, y del gran cuerpo social que conformamos. Igualmente, la palabra, en sus formas oral o escrita, constituye una poderosa herramienta constructora de imágenes. A partir de ahí, se han propuesto revalorar el uso y la dimensión de las palabras, por medio de compartir historias, narrar, propiciar momentos donde escuchar al otro sea lo más valioso y detener el tiempo nada más que para escuchar.  Este propósito lo hemos enmarcado en una oferta de construcción ciudadana denominada Convivencia Pacífica.

“Hemos considerado la disolución entre arte y educación como la gran falencia de la sociedad humana. Cuando los procesos educativos comprometen su ruta desde la búsqueda metodológica priorizando al ser y su desarrollo integral, se logra hacer memoria en el educando, y para eso las artes son las grandes facilitadoras”, expresa Miguel Ángel Gómez, líder de esta fundación. 

JÓVENES CREADORES DEL CHOCÓ - Quibdó, Chocó

La Corporación Jóvenes Creadores del Chocó es una organización sin ánimo de lucro, social y cultural que, desde 2009, se ha propuesto visibilizar, promover, rememorar, fortalecer, incentivar y producir bienes y/o servicios artísticos y culturales que resalten la grandeza de la cultura chocoana a nivel nacional e internacional. Es de su interés hacer de la cultura un verdadero entorno protector, en donde se generen espacios de convivencia pacífica, se potencie el pensamiento crítico, creativo e innovador, la construcción de proyectos de vida y el ejercicio del liderazgo al interior de las comunidades. A través de sus tres áreas de formación artística -teatro, danza tradicional y urbana- ha vinculado a más de 300 niños, niñas, adolescentes y jóvenes que en su diario vivir están en la búsqueda de otras alternativas de vida.

Con su baile, jóvenes creadores del Chocó nos dejan saber sus preocupaciones sobre el mundo que les rodea, la guerra, la falta de oportunidades, la seguridad alimentaria amenazada por el extractivismo y el mercurio que invade los ríos, el racismo, el desplazamiento forzoso, el clasismo y sexismo, todas ellas, inequidades articuladas que los privan de oportunidades y que por lo tanto son cuestionadas durante sus bailes con el propósito de reclamar sus derechos fundamentales para una vida presente y futura  en armonía y paz.

PLU CON PLA – Tumaco, Nariño

“Plu Con Pla” hace referencia a un plato típico de Tumaco: plumuda con plátano. La plumuda es un pez que tiene muchas espinas y que sólo se come en Tumaco. El grupo musical Plu Con Pla es producto del proceso de investigación, apropiación, enseñanza, dinamización y difusión de las diferentes manifestaciones culturales de los pueblos afrodescendientes del pacífico sur, adelantado por la fundación escuela folclórica del pacífico sur Tumac, fundada en Tumaco en el año 1969 por poblaciones vulnerables. Luego, la misma fundación abrió otra sede en la ciudad de Medellín en 2008. Su director, Harold Tenorio, estudió Antropología en la Universidad de los Andes, gracias a una beca; luego viajó como bailarín a Zimbawe, al África a tener un encuentro con sus raíces profundas para regresar posteriormente a Tumaco a enseñar música.

La propuesta musical de Plu Con Pla consiste en realizar una fusión de temas propios de la música tradicional afro del Pacífico sur colombiano con ritmos afro-urbanos como el reggae, el dancehall, y el ragamuffin, entre otros. Esta agrupación no utiliza simplemente los instrumentos tradicionales para interpretar un género musical específico, sino que crea nuevos sonidos a partir de diferentes aires de los ritmos mencionados, conservando algunas propiedades musicales de cada uno. El producto musical siempre es diferente y difícil de clasificar.

El título de su primer EP “No Más Velorio” habla por sí mismo. Manda un mensaje poderoso sobre el impacto catastrófico que tuvo la guerra civil en la región. “Pedimos perdón por lo que sea que hayamos hecho y viviremos en el aire, así no le haremos daño a nadie. Nosotros lo trabajamos era nuestro territorio. Ahí se lo dejamos, no queremos más velorio.”

SECRETARÍA DE PAZ Y CULTURA CIUDADANA – Cali, Valle del Cauca

La Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana, a través de la subsecretaría de Derechos Humanos y Construcción de paz, por medio del subproceso de Laboratorios de Paz, cuenta con distintos proyectos enfocados en la promoción de la cultura de paz y la prevención de la violencia. La propuesta metodológica cuenta con un enfoque en la transformación de ciudad, que incluye las fronteras invisibles presentes en los territorios y la prevención de violencia, el uso y utilización en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Los procesos pedagógicos adelantados por esta secretaría promueven el liderazgo de nuevos espacios que generen diálogos, reflexiones y discursos en torno a la paz en la ciudad de Cali.

El proyecto “La Paz es Mi Cuento” está enfocado en fomentar la reflexión sobre la paz en la niñez, así como en fortalecer la prevención del reclutamiento infantil. El proyecto “Sumar Paz Restando Violencias” busca desarrollar procesos de formación de constructores de paz en contextos educativos y comunitarios, a partir del fortalecimiento de habilidades para la prevención de la violencia y la transformación pacífica de los conflictos en adolescentes de 14 a 18 años. Por último, “Yo no Parí para la Muerte”, busca capacitar a cuidadores y líderes sociales como gestores de paz fomentando y fortaleciendo relaciones familiares y comunitarias, propiciando la transformación pacífica de conflictos, la ética del cuidado, las habilidades de crianza con enfoque de género y perspectiva diferencial. 

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Iniciativas IMPACT zona pacífico 1

IMPACT, imaginando juntos desde Colombia, la paz se toma la palabra, arte y cultura para la transformación social, resolución de conflictos.

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Iniciativas IMPACT zona pacífico 8

IMPACT, imaginando juntos desde Colombia, la paz se toma la palabra, arte y cultura para la transformación social, resolución de conflictos.

Fecha: 

Domingo, Diciembre 29, 2019

Ciudad: 

Buenaventura, Cali, Florencia, Pasto, Tumaco

Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes, 2do especial

Continuamos con la presentación de las iniciativas que atendieron a nuestra convocatoria Imaginando juntos desde Colombia, laboratorio de reflexión para pensar el rol de las artes y la cultura en la transformación de conflictos. Este es un primer ejercicio que nos permitirá conectar las múltiples apuestas que se realizan en el país y de esta manera compartir estrategias, saberes, metodologías y prácticas que impulsan el cambio de una manera lúdica y creativa. En esta oportunidad conoceremos a las organizaciones ubicadas en la zona centro del país, estas comparten el interés en atender públicos afectados por distintos fenómenos para que, por medio de las prácticas artísticas, encuentren formas de expresarse y encontrar rutas de superación de sus problemáticas. Da clic en los nombres de las organizaciones para más información: 

Fundación Agentes Culturales - Bogotá DC

Doris Sommer, reconocida académica estadounidense, cree en el lugar protagónico de las artes y las humanidades para fortalecer el juicio crítico y el ejercicio de la plena ciudadanía; para ella, la libertad de pensamiento se fortalece a partir de la estética, de ahí parte Agentes Culturales, una iniciativa que trabaja por la promoción de la lectura, la transformación social y la consolidación de una cultura de paz en nuestro país y la región, usando el arte como recurso principal y que en Colombia opera desde la ciudad de Bogotá.

El principal proceso de esta fundación denomina Pre-Textos, un protocolo pedagógico para promover la lectoescritura, la ciudadanía activa y la creatividad, en entornos escolares o ámbitos de promoción de lectura. La técnica de Pre-Textos es la “acupuntura pedagógica”, esto significa que se hace presión sobre textos en principio complejos para prender la llama de la creatividad y generar apuestas innovadoras para abordar temáticas difíciles y estimular la curiosidad intelectual. La diversidad se convierte en un objeto de admiración y no de resistencia. Con Pre-textos, el aprendizaje intelectual y socioemocional van de la mano.

Agroarte Colombia - Medellín, Antioquia

Agroarte Colombia es un proceso organizativo conformado en el 2002 por habitantes del barrio San Javier (Comuna 13, Medellín), a partir de una apuesta de resistencia frente a las problemáticas desatadas por la Escombrera y las violencias selectivas en la Comuna XIII. Desde entonces, han generado acciones de memoria y de resistencia en la ciudad. La experiencia ha definido dos líneas importantes para esta organización: la siembra y el arte, las cuales se alimentan a través de procesos de formación, producción –agraria y musical–, comunicación y resistencia simbólica. Mediante una metodología del soñar haciendo y una filosofía de resistencia y cambio, Agroarte dinamiza procesos de empoderamiento comunitario y de participación crítica.

Esta organización busca generar procesos de empoderamiento que promuevan la convivencia, la reapropiación del territorio y la generación de lugares comunes en zonas afectadas por el conflicto. Hacemos una apuesta por la transformación y empoderamiento de comunidades y territorios a través de la formación, el arte, la siembra, y la resignificación simbólica de los territorios. Actualmente el colectivo se encuentra integrado por 50 niños, jóvenes y adultos en la ciudad de Medellín que lideran procesos en diferentes barrios, y más de 200 personas en red en todo el país formados en la metodología Agroarte y que son multiplicadores.

Fundación Nacional Batuta - Bogotá DC

Desde hace 28 años, la Fundación Nacional Batuta contribuye con el mejoramiento de la calidad de vida de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Colombia, mediante una formación musical de excelencia, centrada en la práctica colectiva, desde una perspectiva de inclusión social, derechos y diversidad cultural. “Batuta ha estado presente en lugares de Colombia donde la violencia ha tenido una fuerte presencia y en las regiones con mayor vulnerabilidad social y ha trabajado mediante coros, ensambles de iniciación musical y orquestas en lugares donde la música nunca había llegado la música como parte de los derechos de la ciudadanía y hemos llegado a personas que no habían pensado que la música pudiera brindarles un camino inspirador y un escenario para relacionarse con otros y conectarse con la idea de la diversidad cultural de este país” María Claudia Parias, presidenta ejecutiva de la Fundación. 

La Fundación Nacional Batuta trabaja por el desarrollo integral y la mejora de la calidad de vida de niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ) en zonas vulnerables, por la construcción de tejido social, la generación de espacios de reconciliación y convivencia, y por la construcción de capacidades individuales útiles para ejercer una participación activa en la sociedad. De igual forma, por la democratización del acceso de estos NNAJ y sus comunidades a una oferta cultural, a la integración social, a fortalecer los procesos musicales, culturales y educativos en el territorio nacional y por la promoción de la diversidad cultural.

Actualmente, esta organización cuenta con 198 centros de educación musical en toda la geografía colombiana. El Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Colombia Batuta ha creado y opera 45 orquestas sinfónicas, 380 coros infantiles y 700 ensambles de iniciación musical que marcan un referente importante que representan lo que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de nuestro país son capaces de alcanzar musicalmente.

Museo Casa de la Memoria - Medellín, Antioquia

El Museo Casa de la Memoria fue creado en 2006, a partir de una iniciativa del Programa de Atención de Víctimas de la Alcaldía de Medellín, con el fin de contribuir desde el ejercicio de la memoria en escenarios de diálogos abiertos y plurales, críticos y reflexivos, a la comprensión y superación del conflicto armado y las diversas violencias de Medellín, Antioquia y el país.

“Somos un espacio en el corazón de la ciudad donde las memorias del conflicto armado que vive Colombia tienen un lugar físico y simbólico, desde el que pretendemos actuar en la transformación cultural que anhelamos. Somos memorias vivas, ver para no repetir”.

Este museo contribuye a la comprensión y superación del conflicto armado en el país por medio de la construcción de memorias como espacios de reparación simbólica. Por medio de la memoria buscan elevar la dignidad de las personas afectadas y elevar la consciencia de todos para ayudar la transformación de la sociedad hacia una que pueda resolver sus conflictos de manera no violenta. Es una casa de diálogo y el encuentro para entender lo que ocurrió y lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, reencontrar la esperanza y pensar en otros futuros posibles.

Corporación La Tartana – Itagüí, Antioquia

El Pedregal fue una de las veredas más golpeadas por la violencia, la gente de la comunidad tenía miedo de salir después de las seis de la tarde y moverse de un lado a otro suponía un peligro por la instalación de fronteras invisibles. Ahora la historia que cuentan los lugareños es otra, pues la ola de dolor en la que se vio sumergida durante tantos años se ha visto transformada por medio del arte y del color. Esa ha sido la labor de la Corporación La Tartana, un colectivo artístico que ha ido más allá del arte y ha aportado a la convivencia, a alimentar sueños en donde antes había sombras. Como artistas, se dieron a la tarea de cultivar un entorno más sensible, que invite a la reflexión, al reconocimiento individual y colectivo y a la estimulación de la imaginación, mediante un espacio de arte, que sea más confortable y lúdico para aquellos que nos visitan, que hoy es conocido como La montaña que piensa. 

 La Montaña que piensa es como se conoce actualmente al cerro de Manzanillo y constituye el proceso más significativo de la corporación La Tartana: “Iniciaron con talleres de pintura y arcilla y muchos de los muchachos de la zona participaron, entonces ellos se dieron cuenta de que había otro camino, esos pelaos por los que uno no daba un peso fueron rescatados por la cultura y el arte”, comenta Magalí Pabón, líder comunitaria de la vereda El Pedregal, en Itagüí, refiriéndose a las múltiples obras artísticas que adornan el sendero que conduce a la sala de teatro de la corporación, en donde realizan diferentes actividades y ejercicios relacionados con el arte y la cultura. Estas actividades han logrado integrar a las comunidades veredales de este municipio antiqueño, aisladas por el abandono estatal y por los fenómenos de violencia y criminalidad que acontecían en este sector.  

“Prevenir la violencia es responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos, desde nuestro rol nos dimos a la tarea de cultivar un entorno más sensible, que invite a la reflexión, al reconocimiento individual y colectivo y a la estimulación de la imaginación, mediante un espacio lleno de arte, que sea más confortable y lúdico para quienes vivimos aquí y para aquellos que nos visitan”, expresa Pablo Quintero, uno de los líderes de esta corporación. 

Titiribiblioteca Comunitaria – Ibagué, Tolima

Después del desastre natural de Mocoa, en 2017, la artista Diana Hoyos junto a un grupo de colegas decidieron ir a los lugares afectados llevando títeres y libros para proponer una propuesta de trabajo en la que vincularon el arte de los títeres con el de la literatura como pretexto para pensarse el territorio. Dos años después, esta apuesta es conocida como Titiribiblioteca Comunitaria, y su objetivo sigue siendo generar, a través de los espacios artísticos culturales, artísticos y ambientales, un sentir del lugar que se habita y un reconocimiento del espacio para proponer alternativas de cuidado y transformación del mismo.  

La innovación que tiene la Titiribiblioteca es que a través del trabajo con los niños se vincula a los adultos para poder establecer un puente de comunicación intergeneracional para compartir ideas e iniciativas de recuperación del entorno. “El encuentro entre adultos y niños es muy valioso porque ambos grupos poblacionales hacen sus lecturas particulares del territorio: sus necesidades, riesgos, conflictos y posibilidades. Los niños crean obras de títeres en la que se plasman las necesidades, visiones y alternativas que desde ellos se proponen para superarlas. Estas propuestas se llevan a los adultos para que en conjunto se haga un plan de trabajo con las instituciones”. Diana denomina este ejercicio como planeación participativa de la comunidad a partir de las artes.

Además del grupo en el barrio Buenaventura de Ibagué, actualmente han sido conformados dos semilleros de formación artística ambiental en el sector más deprimido de la microcuenca en Ibagué, donde el tráfico de drogas tenía mucha presencia. “Lo que hacemos es una propuesta de educación popular ambiental para hacer las paces con la naturaleza”. 

Laboratorio del Espíritu – El Retiro, Antioquia

“La realidad de Colombia es dura y la del campo es aun más. Para el Laboratorio del Espíritu, la paz es dar luz a la vida de cada niño, joven y adulto. Por esto para nosotros las cosas son simples: contamos cuentos hermosos, escribimos, nos abrazamos, jugamos, conocemos la naturaleza y lloramos juntos. Llevamos a los niños a conocer el mar y durante todo el año damos clases de música con enfoque colombiano; con la creación de la red de bibliotecas rurales conocemos los libros de las escuelas rurales, compartimos alrededor del fuego una lectura en voz alta del periódico Monteadentro. Recibimos a todos con los brazos abiertos”. Con estas palabras, Luz Mirella Bedoya, coordinadora de Laboratorio del Espíritu describe esta iniciativa ubicada en las montañas antioqueñas desde el año 2009.

Después de diez años, esta organización ha logrado expandir su influencia a más territorio rural, a más niños y colegios, y a más programas. Sus cifras reflejan su trabajo intenso y su dedicación: 

  • 1.500 visitas mensuales a la biblioteca entre niños, jóvenes y adultos.
  • 200 asistentes anuales a los talleres de lectura y escritura creativa.
  • 200 niños campesinos (y 15 adultos), han sido llevados a conocer el mar.
  • 128 participantes anuales en la escuela de música (de los cuales 3 son adultos).
  • 200 asistentes anuales a las tertulias alrededor del periódico.
  • 292 niños participantes de los programas en las veredas lejanas con música y lectura y escritura.

Los programas del LdE se fundamentan en estrategias que desarrollan competencias en lectura y escritura creativa, estimulación del lenguaje en la primera infancia, enseñanza de TICs, iniciación musical y enseñanza de música instrumental y estudio de las mariposas de la región. 

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Iniciativas IMPACT zona centro 1

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Iniciativas IMPACT zona centro 7

IMPACT, imaginando juntos desde Colombia, la paz se toma la palabra, Medellín, Bogotá, Itagüí, El retiro, Ibagué

Fecha: 

Jueves, Diciembre 19, 2019

Ciudad: 

Bogotá, Medellín, El Retiro, Itagüí, Ibagué

Lindantonella Solano, una mediadora que trabaja en favor de los migrantes

Cada 18 de diciembre la ONU invita a celebrar el Día Internacional del Migrante. Este día resulta de especial interés para nuestro país si tenemos en cuenta la entrada masiva de personas venezolanas a Colombia de los últimos años. A octubre de este año, de acuerdo con Migración Colombia, la cifra de migrantes del vecino país era cercana a 1.5 millones de personas, de los cuales, menos de la mitad posee visa, permiso de residencia, u otro documento legal que les facilite su estancia en el estado colombiano. 

Uno de los departamentos que más ha recibido población proveniente de Venezuela es La Guajira. Según cifras oficiales, este territorio alberga a casi 125 mil migrantes, muchos de ellos, pertenecientes de la comunidad wayuu. Según las estadísticas del Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos, realizado por la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo, entre abril y junio de 2018 llegaron 20.579 indígenas provenientes de Venezuela, pero podrían ser más. Muchos de ellos no cuentan con documentación y los niños recién nacidos no han sido censados en su totalidad. Al no poseer un registro, se dificulta aún más la atención que el Estado colombiano pueda brindar en las áreas de salud, educación y empleo, entre otras. 

Precisamente, de esta comunidad indígena es una de nuestras mediadoras culturales del proyecto La Paz se toma la palabra, Lindantonella Solano, quien trabaja con la población wayuu proveniente del otro lado de la frontera para ayudarles a sobrellevar este difícil periodo de sus vidas. “El proyecto La Paz se toma la palabra ha sido un espacio donde cada una de las personas que ha migrado y aquellos que han regresado nuevamente, sobre todo la población wayuu, han podido refrigerar un poco esos desasosiegos del tránsito de ese desplazamiento”. Las actividades que Lindantonella ha llevado a cabo con los wayuus migrantes de Venezuela ha sido, de acuerdo con ella, como “un trozo de pan para nutrir sus horas aciagas, sus momentos tristes y volver a ese yootoopülee, ese círculo de palabras, de emociones y de abrazos, a través de la narrativa y de la poética que ofrece este proyecto”. 

Por su experiencia, esta mediadora cultural ha identificado que recuperar el sentido de la vida y el volver a lograr construir un camino de prosperidad son dos de los principales desafíos a los que debe enfrentar la población que migra a este país. No obstante, encuentra en las artes y en la palabra un bálsamo que les permite llorar juntos, mitigar un poco la sensación de fracaso y derrota y recuperar un poco la humanidad que, en ocasiones, consideran perdida: “Por medio del arte y la cultura podemos trascender fronteras, estrechar nuestros lazos de hermandad y comprender que todos poblamos esta misma aldea llamada humanidad”, expresa Lindantonella.

La recomendación que esta mediadora cultural extiende a todos los colombianos es a transitar por el sendero de la vida, de la hermandad, y por supuesto, por el respeto a esa ciudadanía que tenemos todos: “Debemos desarmarnos de nuestras palabras violentas y seguir repoblando nuestra lengua por medio del amor, la fraternidad y la paz”.

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Lindantonella Solano trabaja con la población wayuu migrante de Venezuela 1

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Lindantonella Solano trabaja con la población wayuu migrante de Venezuela 2

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Lindantonella Solano trabaja con la población wayuu migrante de Venezuela 3

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Fecha: 

Jueves, Diciembre 19, 2019

Ciudad: 

Riohacha

Imaginando juntos desde Colombia: una apuesta para la transformación social desde las artes. 1er especial

El proyecto La Paz se toma la palabra hace parte de la Plataforma Imaginando Juntos desde las Artes, la Cultura y la Transformación de Conflictos, IMPACT, por sus siglas en inglés, una colaboración mundial de instituciones, organizaciones e individuos que trabajan tanto a escala internacional como en barrios y escenarios remotos movidos por el propósito de diseñar y activar estrategias que fortalezcan los ecosistemas de artes, cultura y transformación de conflictos. Estos destacados líderes, motivados por un fuerte compromiso social, lo que implica un alto riesgo en muchas ocasiones, dinamizan y adelantan procesos tendientes a construir un mundo más vibrante y menos violento, por medio de estrategias diversas que activan comunidades y construyen puentes que acerquen las diferencias. 

Este año convocamos a organizaciones, colectivos e instituciones que desarrollan procesos a lo largo y ancho del territorio nacional desde el campo de las artes y la cultura para atender diversas problemáticas en sus comunidades. A continuación, presentamos a las organizaciones de la zona norte del país que atendieron a nuestra invitación de construir un primer panorama que dé cuenta del poder de la cultura, las artes y las prácticas simbólicas para atender necesidades sociales en el país. Da clic en los nombres de las organizaciones para más información: 

Corporación Cultural Atabaques – Cartagena, Bolívar

Los atabaques son tres tambores yorubas de un poco más de un metro y unos diez centímetros de alto, utilizados para la ceremonia religiosa del candombé. La danza de Atabaques bebe de las fuentes ancestrales del Caribe y África, desde el corazón de Cartagena de Indias. Wilfran Barrios Paz, coreógrafo, bailarín, investigador y maestro en danza afro colombiana, fundó en 2003 la Corporación Cultural Atabaques, con el objetivo de contribuir al reconocimiento, respeto y ejercicio de la diversidad cultural, gestando procesos de empoderamiento juvenil por medio del arte y la promoción de los saberes afro. 

El trabajo de la Fundación se concentra en tres grandes áreas: el Área artística genera el trabajo investigativo-creativo de la Compañía de Danzas Atabaques; el Área pedagógica es estructurada en la academia Bienandanza; y el Área social maneja proyectos socioculturales que benefician a las comunidades más vulneradas de la capital del departamento de Bolívar. El cuerpo es el principal lugar de exploración de esta iniciativa; por medio de este, se indagan historias de vida, se abordan fenómenos sociales e históricos y se establecen conexiones con la ritualidad y la memoria. 

El epígrafe que identifica a la corporación Atabaques es Raíz, rito y liberación: “Esas tres palabras nos conciernen a nosotros y de ahí ha partido la pedagogía de Atabaques. Desde esas tres palabras, desde la raíz, como fuente del nacimiento; desde el rito como algo de la interiorización, de la experimentación, de cómo nos damos; y la liberación como el momento de soltar. Estas dicen ‘aquí estamos, somos esto’. Así inicia Atabaques como un proceso afro-etnoeducativo”.

Corporación Cultural Cabildo – Cartagena, Bolívar

Rafael Ramos proviene de los barrios populares de Cartagena desde donde se conectó con la música tradicional del Caribe. Formado como percusionista, acompañó a Totó la Momposina para luego convertirse en mánager de artistas tradicionales de la costa norte colombiana y de otros territorios del país, como el Cholo Valderrama. El saber y la experiencia acumulada la puso al servicio de niños y jóvenes de la comunidad de pescadores del corregimiento de La Boquilla, escenario de problemáticas como la gentrificación, la contaminación de los cuerpos de agua y el creciente consumo de drogas, para que aprendieran, desde el tambor, habilidades artísticas y para la vida. 

Fue así como nació la Escuela Taller Tambores de Cabildo, en 2007. Esta escuela lidera acciones afirmativas para la proclamación del Decenio Afrodescendiente desde sus ejes Reconocimiento, Justica y Desarrollo. También, desde la música y el baile, adelanta procesos de empoderamiento comunitario para la defensa del territorio, el cuidado del medioambiente y la reivindicación del acervo cultural negro presente en la ciudad de Cartagena y en la región Caribe. 

Otro de los grandes procesos de esta organización es el Mercado Cultural del Caribe. Este evento se ha posicionado en sus diez años de existencia como el encuentro anual de las industrias culturales y creativas de la región en donde convergen sus múltiples activos y manifestaciones: “Es hermoso ver cómo, cada año, llegan los pueblos wayuu, wiwa, arhuaco, creole, las comunidades afrocampesinas y los representantes urbanos de la cultura caribeña, para reflexionar acerca de nuestro potencial cultural y para generar diálogos con el gran Caribe”, expresa Rafael Ramos. 

Escuela de música Lucho Bermúdez – El Carmen de Bolívar, Bolívar

Lucho Bermúdez es uno de los hijos más ilustres de El Carmen de Bolívar y uno de los músicos más importantes de la música popular colombiana. Su legado inspiró la creación de la Escuela de Música Lucho Bermúdez, que en sus 5 años de vida y de atención a las comunidades de los Montes de María, se ha convertido en un referente cultural de la región. La Escuela cuenta con procesos de formación en cinco prácticas colectivas: Banda, Música Tradicional de Gaitas y Tambores, práctica de Músicas de Acordeón, Coro y Cuerdas Frotadas. La Escuela beneficia a más de mil niños, jóvenes y adultos, al igual que a 10 instituciones educativas del casco urbano, 4 corregimientos (El Salado, Caracolí, Alta Montaña, Macayepo) y ocho veredas, entre esas seis del corregimiento de El Salado, Bolívar (Ojito Seco, Ojo de Agua, El Espiritano, La Emperatriz, Villa Amalia, Santa Clara, El Bálsamo y Pativaca).

Así mismo, la Escuela cuenta con un área de Investigación, un área de atención psicosocial que complementa el desarrollo de las actividades de formación y que centra su acción en el corregimiento de El Salado con estrategias de creación musical y atención psicosocial y una programación permanente de presentaciones artísticas que exhibe los resultados de sus procesos formativos. Alfonso Cárdenas, su director, expresa que “anteriormente nada existía debido al recrudecimiento del conflicto armado que cobró miles de vidas y azotó a la región de los Montes de María, esto ‘silenció’ en gran manera la mayoría de los movimientos culturales que existían. Hoy la historia es otra gracias al silencio de los fusiles y la zona está dispuesta a producir otros relatos desde la música y las artes, aprovechando la gran riqueza cultural de los Montes de María y la obra del gran maestro Lucho Bermúdez”. 

Fundación Piedritas a la Ventana – Montería, Córdoba

Desde hace 4 años, Liliana Vargas y Paola Forero han venido desarrollando un proceso de formación artística en el barrio Villa Jiménez, zona sur de la ciudad de Montería, cuyos habitantes son en su mayoría población víctima de desplazamiento forzado, jóvenes en peligro de vinculación a grupos ilegales y a otras problemáticas que los ubican en un alto riesgo social. A través de diferentes expresiones artísticas, han buscado visibilizar y transformar estos hábitos y fortalecer otros recursos para promover una convivencia libre de violencias y ofrecer alternativas que alejen a los jóvenes de la ilegalidad. 

la Fundación trabaja en el enfoque de reconocimiento del cuerpo como primer territorio a cuidar y la gestión de emociones para canalizar las experiencias de los asistentes a los talleres hacia el conocimiento de su corporalidad. Este reconocimiento se trabaja desde actividades lúdicas, actividades psicosociales de gestión de emociones y la práctica constante del yoga, lo que brinda a los integrantes de la fundación herramientas para sus relaciones familiares y sociales en sus entornos directos. 

El enfoque artístico en Piedritas a la Ventana es abordado desde la escritura de experiencias para que, a partir de estas, se trabajen habilidades para la creación narrativa, la lectura de la imagen, el diseño y otras técnicas artísticas que al final de cada ciclo se traduzcan en un producto audiovisual. “Lanzar piedritas a la ventana es una forma de convocar, de hacerse notar, de hacer un llamado a la solidaridad y a la unión. Cuando lanzamos una piedrita a la ventana esperamos que la persona salga de su cuarto, de su encierro, y encuentre en este espacio un lugar para crear”, asegura Liliana Bedoya, coordinadora artística de la Fundación. 

Fundación Cultural y Social 5ta con 5ta Crew

La 5ta con 5ta crew es una organización nacida en 2008 como iniciativa de jóvenes dedicados al hip hop frente a la falta de espacios para desarrollar su arte y con el objeto de sacar el hip hop de estigmas asociados a la criminalidad y, por el contrario, hacer que estas expresiones juveniles ayuden a pacificar los espacios en los que ellos conviven y fortalecer la resolución de conflictos. En principio, se enfocó en el trabajo con jóvenes entre 16-25 años, generando espacios pedagógicos a partir de encuentros formativos y acciones públicas a favor de la vida y la defensa de los derechos de la juventud. 

Desde 2008, 5ta con 5ta Crew ha trabajado con diferentes comunidades en el departamento para resistir a los estragos de la guerra y hacer del arte un medio, un lenguaje, un mecanismo de expresión. Su énfasis ha sido la creación, apoyo y fortalecimiento de semilleros artísticos que promueven la convivencia, el goce de derechos y el desarrollo comunitario a través del hip hop. Trabajan por eliminar la estigmatización que se da en algunos sectores contra las y los jóvenes, y con este género musical. Además, el hip hop ha sido también una herramienta para transformar la violencia y prevenir el reclutamiento; motivar procesos de empoderamiento reconociendo a jóvenes, niñas y niños como sujetos de derecho que ejercen liderazgos; luchar para combatir la discriminación que se da contra personas portadoras de VIH y hacer un llamado por su inclusión social. Dennis y Estefanía destacan que organizarse ha sido fundamental para visibilizar los atropellos contra los derechos humanos que ha sufrido esta región, pero también para visibilizar que las jóvenes desde el arte con argumentos políticos, tienen mucho que aportar para fortalecer los lazos sociales que la guerra ha destruido. 

La escuela cuenta con más de 130 niños, niñas y jóvenes colombianos, venezolanos y retornados, así como con 40 docentes de instituciones públicas y privadas. “Estos espacios de encuentro nos han llevado a reconocernos como ciudadanos de frontera, a identificar lo que nos une a pesar de las diferencias y a reconocer las oportunidades en medio de la migración”, asegura María Consuelo Saavedra, integrante de 5ta con 5ta. 

Espera los dos próximos artículos en los que enunciaremos las iniciativas ubicadas en el centro del país y en el Pacífico colombiano que atendieron a nuestra convocatoria Imaginando juntos desde Colombia, laboratorio de reflexión para pensar el rol de las artes y la cultura en la transformación de conflictos. Este es un primer ejercicio que nos permitirá conectar las múltiples apuestas que se realizan en el país y de esta manera compartir estrategias, saberes, metodologías y prácticas que impulsan el cambio de una manera lúdica y creativa. 

 

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Iniciativas IMPACT zona norte 1

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Iniciativas IMPACT zona norte 2

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Iniciativas IMPACT zona norte 5

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Fecha: 

Viernes, Diciembre 13, 2019

Ciudad: 

Cartagena, El Carmen de Bolívar, Montería

“Colombia será ejemplo mundial de cómo pasar de la guerra a la paz”: John Paul Lederach en Hablemos de Verdad

La última conferencia del ciclo Hablemos de Verdad, organizado por el proyecto La Paz se toma la palabra en alianza con la Comisión de la Verdad, realizada el pasado jueves 5 de diciembre, contó con la participación del experto en negociación de conflictos John Paul Lederach y el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad. El evento comenzó con las palabras de la comisionada Lucía González, quien hizo un llamado a la ciudadanía a contribuir a la construcción de una verdad alimentada por todas las voces. La comisionada resaltó la importancia del tema de la conferencia “Las verdades que conviven” debido a la situación por la que está atravesando el país en la que se hace necesaria la búsqueda de mecanismos y estrategias comunes que permitan imaginarnos dinámicas sociales en escenarios polarizados tendientes al fortalecimiento de la convivencia y lograr transformaciones de largo aliento.

 “Colombia será ejemplo mundial de cómo pasar de la guerra a la paz, de cómo construir una casa en la que quepamos todos y todas”, con estas palabras el académico estadounidense abrió su intervención en la que narró algunas de sus experiencias como negociador de conflictos en territorios polarizados como Tayikistán y Colombia. Lederach planteó que “para caminar hacia el horizonte de la verdad hay que abrir un camino de confianza”, puesto que, en su experiencia, la primera víctima de la guerra no es la verdad sino la confianza. Por lo tanto, para restaurar la confianza en escenarios de alta conflictividad, Lederach expresó que se hace necesario superar dos grandes desafíos: hablar con honestidad y cultivar la paciencia de la escucha. 

Lederach expuso tres dinámicas comunes que propician la polarización en las sociedades marcadas por el conflicto: juzgar antes de escuchar al otro, culpar como forma de limitar la responsabilidad colectiva y demonizar en lugar de humanizar: “En Colombia cohabitarán, y seguramente no desaparecerán, narrativas diferenciadas y excluyentes, por lo tanto, la pregunta es bajo qué condiciones será posible hablar con mayor honestidad, escuchar con mayor paciencia y aumentar una curiosidad creativa y colectiva para que verdades distintas logren convivir sin violencia”. Al respecto, el conferencista socializó unas experiencias comunitarias en el país que, por medio de reglas de honestidad y respeto establecidas de manera colectiva, se han podido lograr pactos de comportamiento y ejercicios de diálogo entre distintos actores que han redundado en la convivencia pacífica y que han impedido procesos de rearmamento de grupos. 

El doctor en Sociología presentó las dos grandes paradojas de los procesos de verdad, convivencia y no repetición de hechos victimizantes: “La primera es que lo que anhelas recibir de la otra persona tienes que ofrecérselo y la segunda es que casi siempre las personas que más han sufrido son quienes nos enseñan el camino para establecer relaciones no muy esperadas”. Estas paradojas se convierten en la oportunidad de abandonar actitudes que configuran la idea del enemigo a vencer y a asumir la responsabilidad de cada uno en propiciar las posibilidades del encuentro con el otro para transformar el conflicto. Al respecto, el padre Francisco de Roux expresó la urgencia de reconocer el dolor e indignación que el conflicto ha producido en todas las esferas sociales y en todos los territorios del país, lo que ha despertado sentimientos de venganza, e invitó a distanciarse de las voces provenientes de líderes políticos y de opinión que movilizan las emociones de la población e incitan a la polarización.

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Convivencia y verdad: conferencia de John Paul Lederach con el padre Francisco de Roux 1

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Convivencia y verdad: conferencia de John Paul Lederach con el padre Francisco de Roux 2

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Convivencia y verdad: conferencia de John Paul Lederach con el padre Francisco de Roux 3

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Convivencia y verdad: conferencia de John Paul Lederach con el padre Francisco de Roux 4

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Convivencia y verdad: conferencia de John Paul Lederach con el padre Francisco de Roux 5

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Fecha: 

Martes, Diciembre 10, 2019

Ciudad: 

Bogotá

“El poder del arte está en su capacidad de mover fibras”: entrevista a Clemencia Echeverri

Desde el proyecto La Paz se toma la palabra entrevistamos a la artista Clemencia Echeverri, quien expone LIMINAL, una retrospectiva de sus obras, en el Museo de Arte Miguel Urrutia. Echeverri, una de las pioneras en el uso del video como formato artístico en Colombia, nos contó sus reflexiones respecto de la guerra, la paz y la relación con la naturaleza en sus trabajos Sub_Terra, Sin Cielo, Río por Asalto y Versión Libre.

El dato:

La exposición LIMINAL estará disponible hasta el 16 de diciembre en el Museo de Arte Miguel Urrutia. La entrada es gratuita.

LPSTLP: Yolanda Sierra León aborda el concepto de litigio artístico, el cual plantea la responsabilidad política que tienen los artistas de este país para contribuir a la construcción de relatos y narrativas que den cuenta de las víctimas y el conflicto. ¿Sus obras responden a ese concepto de litigio artístico?

CE: Para desarrollar una pieza de arte me sitúo desde una incomodidad y desde una posición de molestia e indignación frente a un evento en particular y, desde allí, adelanto un proceso de investigación y llego a una conclusión de aquello que pasa por mi percepción, no como una observadora fría e independiente de las cosas o como una voz periodística de lo que sucede, sino que me ubico en un lugar entre los afectos, las acciones, la tecnología y el espacio y busco invitar al espectador a que haga parte de esta proyección de la indignación que encierran estas piezas.

LPSTLP: Como artista podría abordar cualquier otra temática.  ¿Por qué escoger el conflicto y la guerra?

CE: Yo no creo escoger el tema, sino que el tema me escoge. De alguna manera ahí vivimos, hemos vivido. Estas piezas las vengo desarrollando desde hace 22 años en momentos bastante complejos, entonces no es una toma de decisión de decir “yo me paro acá”; el conflicto es un asunto que permea la vida cotidiana, la familia, los afectos, las relaciones y las condiciones humanas y altera los espacios, los tiempos y los ritmos, y por ahí es que yo trabajo. 

LPSTLP: Versión Libre plantea una paradoja puesto que quienes aparecen brindando sus declaraciones lo hacen con sus rostros cubiertos y con las voces yuxtapuestas que dificultan su comprensión. ¿Cómo esta obra nos habla de los procesos de construcción de verdad y paz?

CE: No es posible dar la verdad completa en contextos marcados por el conflicto como el nuestro. Los testimonios cruzados, no claros, son los que se nos han presentado y, con ellos, en cierto modo se nos ha manipulado. Toda esa penumbra y esa oscuridad que rodean los relatos son ejes de esta situación en la que nos encontramos y nos muestran cómo ha sucedido esta historia de violencia en el país -no clara, excedida, oscura-.  En esta obra trabajo no solo con los relatos sino con los efectos de esos relatos y con los relatos no expresados claramente y cómo es que sucede lo no expresado, con el pasamontañas a media cara, con los relatos a medias, con que no sepamos de dónde proviene la voz y cómo nos encontramos en la mitad de todo esto. 

LPSTLP: Una de las líneas del proyecto La Paz se toma la palabra es “Hagamos las paces con la naturaleza”. En sus obras se muestra a la naturaleza desde una faceta violenta. ¿Cómo hacer cuando la naturaleza pareciera no querer hacer las paces con nosotros?

CE: Sub_Terra, Sin Cielo y Río por Asalto conforman un trío de piezas, distribuidas por el espacio bajo la curaduría de María Margarita Malagón, que muestran la incomodidad de la naturaleza frente a la intervención humana y tiene una voz, que creíamos que no la tenía. Estas obras manifiestan esa voz y esa reacción de la naturaleza y son evidencia de ese horror que ha sucedido sobre lo natural. Las obras van apareciendo como un tejido entre lo humano y lo natural y buscan hacer sentir que la rebeldía de la naturaleza es verdadera y traer esa faceta “monstruosa” de la naturaleza al frente para que también te sientas en la pequeñez en la que te pones frente a un fenómeno natural y reflexionar en que si tú insistes en meterte con lo natural de una manera indiscriminada obtendrás esa reacción. Las consecuencias se están sintiendo, el calentamiento global y los demás fenómenos naturales. Lo estamos sintiendo. 

 

LPSTLP: ¿Cuál sería la responsabilidad social del arte en nuestro contexto, según su experiencia?

CE: Yo no tomo partido ni creo que alguien deba hacer esto en lugar de aquello. Si no circula por ti y por tu sensibilidad no hay nada más que hacer porque de nada sirve decir cómo debemos ser, sino que debemos ser capaces desde el arte de construir unas piezas que movilicen los miedos, las frustraciones, las emociones y atiendan a eso. El arte no tiene esos propósitos inmediatistas, directos, inductistas; cada uno tiene sus papeles y sus lenguajes: los políticos lo tienen, las academias también, pero el arte lo aborda desde otro lugar. No se busca normativizar nada sino al contrario, estimular la creatividad para invitar a pensar. Desde el arte, o por lo menos en mi caso, creo que no hay forma de resolver nada inmediatamente, sino de poner de presente situaciones de mayor complejidad, difícilmente comprensibles y dejar entrever las capas del conflicto. 

LPSTLP: ¿De qué manera sus obras expuestas en el MAMU nos pueden invitar a hacer las paces con nosotros y con la naturaleza?

CE: Lo que hacemos los artistas es movilizar consciencias y atender el entramado en el que estamos que involucran lo afectivo, lo político, lo natural, lo histórico. Si todo eso no potencia preocupaciones y no enaltece el valor de lo humano y lo natural, pues perdimos el año y no estamos haciendo nada como artistas. La presencia del arte y su poder está en la capacidad de mover fibras desde un lenguaje universal que pueda asimilar e interpretar cualquiera sin importar de donde provenga, desde sus propias particularidades. Esperamos que, si estamos trabajando desde una ética y una profundidad suficiente y necesaria para que este asunto de lo humano y lo natural esté imbricado y responsablemente trabajado, podamos estar moviendo el piso y alterando la comodidad y la posición de echarle la culpa a los demás y librarnos de nuestra responsabilidad. Es una remoción del lugar de cada uno desde lo creativo. 

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Entrevista a Clemencia Echeverri 1

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Entrevista a Clemencia Echeverri 2

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Entrevista a Clemencia Echeverri 3

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Fecha: 

Martes, Diciembre 10, 2019

Ciudad: 

Bogotá

Tiempo de juego o la revolución de las cosas pequeñas. Una conversación con Andrés Wiesner para La Paz se cuenta

La Paz se cuenta, podcast del proyecto La Paz se toma la palabra, presenta una nueva entrega en la que Andrés Wiesner, responsable de Tiempo de Juego, es el invitado especial. Tiempo de Juego es una fundación que inició utilizando el fútbol como herramienta de transformación comunitaria para promover valores, apoyar talentos y brindar opciones de cambio a los niños y jóvenes de Cazucá, comuna 4 de Soacha. En sus 13 años de funcionamiento, el impacto de la iniciativa ha llegado a más de 5.000 niños, niñas y jóvenes. Actualmente, la fundación desarrolla más de 15 actividades de tiempo libre, que incluyen música, teatro, cine y artes plásticas y gráficas.

Desde pequeño, Andrés ha sido un apasionado del fútbol; su padre, Alfonso Wiesner, fue volante del club Independiente Santa Fe, entre 1954 y 1956. Su relación con el deporte rey y las causas sociales lo llevó a ser nombrado coordinador nacional del programa “Hincha Responsable” y trabaja con el Ministerio del Interior en el desarrollo del Plan Decenal de Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol, un documento de política pública que busca transformar, de aquí al 2024, la estigmatización de las barras por medio de cambios en sus conductas. Ha sido periodista de la revista Semana y del programa Especiales Pirry. Precisamente, cuando ejercía como periodista de la revista Semana en 2006, durante su trabajo de campo en Cazucá para investigar acerca del flagelo del desplazamiento forzado, Wiesner identificó que la falta de oportunidades y el exceso de tiempo libre hacía que muchos jóvenes del territorio cayeran en la drogadicción, el alcohol y la delincuencia los convertía en el blanco más fácil de los distintos actores de violencia que hacían presencia en el territorio. El fútbol fue la excusa para empezar a ocupar el tiempo de los jóvenes y brindarles un espacio para soñar, de esta manera surgió la Fundación Tiempo de Juego, que hoy cuenta con operación en Santa Marta y Ciénaga, en Magdalena; Cartagena, en Bolívar y Timbiquí, en Cauca. 

La Fundación Tiempo de Juego desarrolla proyectos emprendedores liderados por la misma comunidad para suplir sus necesidades operativas internas, tal es el caso de la Panadería La Jugada, que produce los refrigerios de los miles de participantes en Cazucá, o Póngale color, taller de fabricación de los uniformes deportivos, que además brinda sus servicios a externos. Este trabajo está amparado en lo que Wiesner denomina “empoderamiento lúdico comunitario”, concepto central de las actividades de la Fundación que consiste en que la gente identifique las problemáticas de su entorno y, por medio de sus talentos y recursos propios, gestione iniciativas para su transformación. Por su labor, Tiempo de Juego ha sido reconocida con el premio internacional a la solidaridad, de El Espectador, en 2007; el premio al mayor potencial de crecimiento, de la Fundación Diego y Lía, en 2012; el Stars Foundation Impact Award, en 2015 y el Premio Stark & Ignite – Empower, en 2017. 

En su conversación con Ángela Pérez, subgerente cultural del Banco de la República, Wiesner nos cuenta acerca del poder del juego en el proceso de transformación de las comunidades afectadas por fenómenos difíciles: “Por medio del juego enseñamos habilidades para la vida de una manera creativa y original, mientras los niños juegan casi que sin darse cuenta están recibiendo esta formación que los convierte en líderes comunitarios y agentes de cambio”. 

 

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Andrés Wiesner, nuevo invitado al podcast La Paz se cuenta 1

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 Andrés Wiesner, nuevo invitado al podcast La Paz se cuenta 6

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Fecha: 

Jueves, Noviembre 28, 2019

Ciudad: 

Bogotá

La escuela tiene la palabra: Concurso de crónica, cuento y fotografía Bases de participación

 

Educapaz-Programa Nacional de Educación para la Paz, en apoyo a la Comisión de la Verdad, realiza el concurso de escritura y fotografía La escuela tiene la palabra,con el propósito de visibilizar historias y vivencias acerca de la escuela y su rol en el conflicto armado y la construcción de paz, por medio de la creatividad y la producción textual de las comunidades educativas del país. La convocatoria estará abierta desde el 1 de noviembre al 1 de diciembre de 2019. La inscripción debe hacerse a través de la plataforma www.pazatuidea.org

Tema

 Los cuentos, crónicas y fotografías deben girar entorno a la temática el rol de la escuela en el conflicto armado y la construcción de paz. 

Modalidades y categorías

 Cuento y crónica: Extensión no mayor a 3000 palabras.

 ▪          Categoría 1 - Estudiantes de primaria, 2 ganadores.

 ▪          Categoría 2 - Estudiantes de secundaria, 2 ganadores.

 ▪          Categoría 3 – Docentes, directivos, padres de familia, egresados, estudiantes de educación superior, 2 ganadores.

  Fotografía: Formato digital

  ▪          Categoría 1 - Amateur 2 ganadores.

 ▪          Categoría 2 - Profesional 2 ganadores.

  Fecha de convocatoria: 1 de noviembre a 1 de diciembre de 2019.  

Reglas de participación

 Art. 1 - El concurso La escuela tiene la palabra, crónica, cuento y fotografía abre inscripciones mediante esta convocatoria y tiene como tema elegido el rol de la escuela. Con este tema, el Premio a la Innovación Juvenil en el conflicto armado y la construcción de paz.

 Art. 2 – El concurso está dirigido a estudiantes, docentes, directivos, egresados, madres o padres de familia de instituciones educativas colombianas - La participación de personal de las instituciones organizadoras está permitida pues los jurados serán externos y calificarán las obras sin conocer los autores.

 Art. 3 - Las inscripciones estarán abierta desde las 05:00 pm del 1/11/2019 hasta las 23:59 del 1/12/2019. La inscripción de participantes debe hacerse a través de la plataforma www.pazatuidea.org y las obras y fotografías deberán enviarse a través del formulario incluido en esta convocatoria. Solo se recibirán inscripciones y envío de material por estos medios. Además de estos requerimientos los y las participantes deben diligenciar el formato de autorización de uso de las obras. La postulación es gratuita

 Art. 4 - Cada participante puede presentarse a una modalidad y con solo una obra, que debe ser inédita, es decir, no presentada en ningún libro o exposición, redes sociales, blogs, entre otros, ni sometido en otros concursos hasta la fecha de presentación.

 § 1º - En las modalidades de crónica y cuento la extensión no debe ser mayor a 3000 palabras y debe estar escrito en español.

 § 2º - En la modalidad de fotografía estas deben ser en formato digital .jpg, en un tamaño de 300 ppp, entre 3 y 8 megabyte (MB). No hay restricción en la técnica utilizada, las fotografías pueden ser en color o en blanco y negro.

 Art. 5 Al registrarse, los/las participantes otorgan a EDUCAPAZ los derechos de propiedad de las obras y fotografías presentadas y autorizan su uso en todos y cada uno de los materiales, documentos y medios empleados para campañas promocionales e institucionales de EDUCAPAZ. La autorización para usar las obras y fotografías se otorgará libre de cargos. Con cada publicación EDUCAPAZ publica el nombre del autor/a. Las obras y fotografías pueden sufrir una simple edición, fraccionamiento, alteración de la resolución, etc., de acuerdo con la evaluación técnica del Premio y del personal de EDUCAPAZ, sin perjuicio de la esencia de la obra o fotografía y de todo el trabajo. Al participar en el concurso, todos los candidatos y candidatas aceptan los términos y condiciones establecidos en este Reglamento. Los y las participantes menores de edad deberán contar con la autorización de sus padres o tutores.

 Art. 6 - La selección de ganadores/as será realizada por un Comité de Jurados seleccionados según su desempeño en las modalidades y completamente externo de las instituciones organizadoras. Las diez mejores obras de cadamodalidad y categoría serán preseleccionadas. Las dos obras mejor clasificadas serán ganadoras y las tres siguientes recibirán menciones de honor. Las obras ganadoras serán publicadas en la primera edición del libro La Escuela tiene la Palabra. Las fotos serán exhibidas en la exposición itinerante Escuelas de Palabra. Además de la publicación los y las autoras ganadores recibirán material didáctico de EDUCAPAZ para facilitar reflexiones pedagógicas entorno a la verdad y un viaje con todos los gastos pagos a un evento de Educapaz. - No serán aceptadas fotografías y obras que fomenten la violencia, delitos e inciten al odio, los prejuicios y / o la discriminación. Los jurados y sus perfiles serán publicados una vez finalice el proceso de inscripción en las redes sociales de la organización y www.pazatuidea.org.

Art. 7 - La difusión del resultado será realizada por EDUCAPAZ. Los y las ganadoras serán contactados personalmente en febrero de 2020, y publicados a través del sitio web institucional www.educapaz.co, la plataforma www.pazatuidea.org y las redes sociales de la organización. 

Art. 8 - Las obras y fotografías podrán ser descalificadas cuando incumplan alguno de los artículos anteriores o no se adjunte documentación completa.

 

PARA MÁS INFORMACIÓN, DESCARGAR EL FORMATO DE PARTICIPACIÓN Y ENVIAR TUS OBRAS DA CLIC AQUÍ

 

 

 

 

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Concurso La escuela tiene la palabra

Concurso La escuela tiene la palabra, Educapaz, Comisión de la Verdad, La paz se toma la palabra, docentes, estudiantes.

Fecha: 

Lunes, Noviembre 18, 2019

Ciudad: 

Bogotá

“Aquí en Colombia las opciones son paz o paz”: Paula Moreno en "Hablemos de Verdad"

Paula Marcela Moreno, ex ministra de Cultura y presidenta de la Fundación Manos Visibles, estuvo en la Biblioteca Luis Ángel Arango para hablar de Verdades que transforman, en el marco del ciclo de conferencias Hablemos de verdad, organizado por el proyecto La Paz se toma la palabra en alianza con la Comisión de la Verdad. Moreno presentó un recorrido de su experiencia de trabajo con poblaciones vulnerables y víctimas del conflicto desde las distintas posiciones que ha ocupado en los escenarios gubernamental, social, organizativo y personal. “Esta conferencia me puso mucho a pensar en la Paula que fui y en la que soy; en la Paula que vive en Bogotá con raíces en el Pacífico colombiano, en la Paula que ha recorrido varias partes del mundo pero que va frecuentemente a Tumaco. Fue una búsqueda de mi propia verdad”. 

Precisamente, su conferencia habló de los distintos planos de la verdad, de las verdades a medias, de las que se callan, de las que no se reconocen. Para la conferencista, pensar la verdad involucra aspectos teórico-racionales al igual que emocionales y experienciales que suponen un desafío en ejercicios como el que está atravesando Colombia. Por tal motivo, ella extiende una reflexión a entidades como la Comisión de la Verdad y propone pensar en lo que ella denomina las verdades útiles: “¿Qué necesitamos reconocer de todo lo que ha pasado en este país para poder acotar, para trascender y pasar a plantear otros escenarios?”. La ex ministra de Cultura propone una verdad que permita reconocemos para sanarnos y plantearnos como sociedad nuevos dilemas éticos tendientes a configurar un nuevo ciudadano sensible a los fenómenos problemáticos que ocurren en lugares y con gentes ajenos a él. Igualmente, plantea la necesidad de generar reflexiones frente al futuro desde una memoria “que no nos paralice, que no nos ancle, sino que nos catapulte, como bien lo dijo Eduardo Galeano”, agrega.   

En su conversación con Camilo Jiménez, director de la revista Arcadia, Paula Moreno habló de la verdad imperfecta:

“Es muy difícil hablar de una verdad completa y absoluta, aunque el reto sí es construir una verdad completa que incluya la verdad de las víctimas, por supuesto, pero también la del gobierno, la de la sociedad civil y la de todos los involucrados y que esa multiplicidad de relatos no nos distancie, sino que nos complemente”.

Por tal motivo, recomienda la necesidad de mapear otros escenarios no contemplados aún para que estos también aporten a la conversación con sus respectivos matices y que nos permitan descentralizar la verdad que se ha concentrado en grandes esferas como los medios de comunicación, los movimientos sociales o la oficialidad. 

Paz a la colombiana

Las experiencias que la presidenta de Manos Visibles ha tenido en escenarios como Camboya y Johannesburgo le han permitido reflexionar que cada proceso de paz es particular y que no hay una receta establecida que pueda seguirse al pie de la letra. Pensar la paz a la colombiana implica pensarla en términos de utopía, que no es una moda, sino que es algo que debemos anhelar, en lo que tenemos derecho a pensar: “Los ideales, decía Jean Paul Sartre, son como las estrellas: nunca las alcanzaremos; pero, igual que los marineros en alta mar, trazaremos nuestro camino siguiéndolas”. Y agrega: “La paz para mí es la equidad y a partir de ella trazamos los caminos, aunque no sepamos cuándo los vamos a alcanzar”.

Paula Moreno enfatiza en que la paz a la colombina no significa ausencia de conflicto, puesto que “estamos cambiando unos conflictos por otros”, pero la búsqueda de esa paz consiste en desarmar las violencias e ir generando la oportunidad de que la diferencia no conlleve a la anulación del otro. 

Ella sugiere pensar la paz de una manera multidimensional, desde el barrio hasta el país, desde los liderazgos comunitarios hasta las instituciones y poner en el centro las dinámicas cotidianas que impactan en la manera en cómo el conflicto ha penetrado la vida social de los múltiples mundos paralelos que existen en Colombia y concluye: “A veces, algunas personas plantean algo así como que las opciones son ‘o paz u otra cosa’; yo creo que la fórmula aquí es ‘paz o paz’. Si dejamos de personalizar el proceso y ubicar la paz en cabeza de agentes o individuos particulares podemos asumir un compromiso más directo en la construcción de una sociedad más pacífica”. 

Accede al video de la conferencia de Paula Moreno, en el marco del ciclo Hablemos de verdad:

 

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Fecha: 

Lunes, Noviembre 18, 2019

Ciudad: 

Bogotá

El arte como herramienta para la reparación simbólica y la construcción de paz

María Elisa Pinto es la segunda invitada a la tarde de conferencias en el marco del evento Imaginando juntos desde Colombia: laboratorio de reflexión para pensar el rol de las artes y la cultura en la transformación de conflictos, del próximo 22 de noviembre. Pinto es profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado y Magíster en Paz y Conflicto de la Universidad de Tokio de Estudios Internacionales (becaria de JICA). Actualmente es la directora ejecutiva de la Fundación Prolongar, organización creada en 1988 con el fin de promover la protección y desarrollo integral de las comunidades, especialmente aquellas impactadas por el conflicto armado interno.

Durante más de 10 años, María Elisa ha creado vínculos entre el arte, la comunicación, la construcción de paz y la transformación social. También ha estudiado música durante toda su vida y está convencida del poder de las prácticas artísticas para generar procesos de transformación en los seres humanos. Precisamente, la Fundación Prolongar implementa una serie de estrategias metodológicas basadas en lenguajes artísticos y de comunicación por medio del uso de diferentes técnicas provenientes de la danza, el kintsugi (técnica japonesa de trabajo con arcilla), el teatro y otros que permiten reinterpretar o re-significar experiencias a partir de metáforas y símbolos. Es así como este año se llevó a cabo Encuentros improbables, una muestra museográfica itinerante de la Fundación Prolongar, compuesta de fotografías, piezas artísticas y relatos escritos y sonoros, en la que el público asistente pudo apreciar el camino hacia la reconciliación que recorrieron más de 40 sobrevivientes pertenecientes a la población civil y la Fuerza Pública, así como personas en proceso de reintegración. Al respecto, María Elisa declaró para la W: 

“En el actual escenario de posacuerdo que atraviesa el país se hace importante transformar las lógicas amigo-enemigo que están presentes en nuestra sociedad y dar paso a los encuentros improbables”. 

Además, la experiencia alcanzada durante varias décadas le ha permitido a la organización consolidar una serie de fortalezas en investigación, planeación, asesoría en políticas públicas e implementación de proyectos que apuntan a afrontar retos que la sociedad colombiana demanda con urgencia, relacionados con la transformación social y cultural. Precisamente, dentro de su trabajo como investigadora, destaca el libro La guerra escondida: minas antipersonal y remanentes explosivos en Colombia, en el que figura como coordinadora. Ella, junto a un grupo de 17 profesionales centraron su análisis no solo en la afectación que las minas antipersona ocasionan en la corporalidad de sus víctimas directas, sino que amplía el análisis hasta la forma en que se ven perturbadas las relaciones familiares y comunitarias, así como las huellas que quedan en los territorios afectados por estos artefactos explosivos.  

La experiencia derivada de procesos de reflexión y reconciliación por medio de la investigación, el arte y la cultura con comunidades afectadas por el conflicto será el punto central de la conferencia de esta gran lideresa social. Ella es una firme convencida de que “Ninguna sociedad puede transformarse desde el miedo, la desconfianza, el dolor y la falta de comunicación. En los lenguajes artísticos y de comunicación encontramos herramientas valiosas desde donde trabajamos aspectos cognitivos y emocionales del ser para lograr cambios de comportamiento en las personas y sus relaciones”, tal y como enuncia su quehacer la Fundación Prolongar.

 El dato: 

La conferencia de María Elisa Pinto se realiza en el marco del evento Imaginando juntos desde Colombia: laboratorio de reflexión para pensar el rol de las artes y la cultura en la transformación de conflictos. Este evento convoca a líderes colombianos que desarrollan iniciativas a lo largo y ancho del territorio nacional en el campo de las artes y la cultura. Este evento se realiza como parte de las actividades que la subgerencia cultural del Banco de la República realiza en calidad de representante por Colombia de la plataforma IMPACT -Imagining Together Platform for Arts, Culture and Conflict Transformation-, una colaboración internacional  que surge de la alianza entre Brandeis University en Boston, Juniata College y la Universidad de Masebi en Kisumu, Kenia, para diseñar y activar estrategias que permitan fortalecer el ecosistema de artes, cultura y transformación de conflictos a nivel internacional.

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IMPACT - Conferencia María Luisa Pinto

IMPACT, imaginando juntos desde Colombia, organizaciones sociales, arte para la resolución de conflictos, María Luisa Pinto, Corporación Prolongar, La paz se toma la palabra, Conferencia.

IMPACT - Conferencia María Luisa Pinto 1

IMPACT, imaginando juntos desde Colombia, organizaciones sociales, arte para la resolución de conflictos, María Luisa Pinto, Corporación Prolongar, La paz se toma la palabra, Conferencia.

IMPACT - Conferencia María Luisa Pinto 2

IMPACT, imaginando juntos desde Colombia, organizaciones sociales, arte para la resolución de conflictos, María Luisa Pinto, Corporación Prolongar, La paz se toma la palabra, Conferencia.

Fecha: 

Lunes, Noviembre 18, 2019

Ciudad: 

Bogotá

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